¡Abducidos!

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Los extraterrestres están llevando a cabo un estudio genético y es la propia especie humana el sujeto de un experimento de cría. Uno de los propósitos por los cuales vienen a la Tierra es para abducir humanos y producir otros seres. No es un programa de reproducción sino de producción: el objetivo de la abducción es la creación de niños.

Esta es la postura de dos autoridades en la materia: el artista Budd Hopkins y el profesor asociado de historia en la Universidad Temple David Jacobs. Incluso afirman que las abducciones se heredan: sus investigaciones revelan que los hijos, los padres y hasta los abuelos de un abducido también han sido abducidos. Para el psiquiatra de Harvard John E. Mack –que murió tras ser atropellado en 2004– algunos de los problemas ginecológicos de su ex–mujer eran posiblemente debidos a los extraterrestres y las abducciones un tipo de programa de gran alcance del cosmos para los “dañados espiritualmente”. Por su parte, la web Marcovni, hoy ya en desuso, mantenía un registro de personas desaparecidas por abducciones extraterrestres. La serie de televisión Taken, de Steven Spielberg, narra la vida de tres familias estadounidenses unidas por su contacto con extraterrestres.

El fenómeno de las abducciones nació el 19 de septiembre de 1961 cuando el matrimonio Hill –Barney, de raza negra y Betty, blanca– creyó ser perseguido por una luz y decidieron desviarse por carreteras secundarias para esquivarla. Tras la peripecia, llegaron a su casa de Portsmouth dos horas más tarde. Betty empezó a leer libros de ovnis y a sufrir pesadillas. Preocupados, acudieron al psiquiatra Benjamin Simon y, bajo hipnosis, relataron una historia terrorífica: habían sido sometidos a examen médico en un platillo volante y, tras borrarles la memoria, fueron liberados, lo que explicaría esa sensación de tiempo perdido que con el transcurrir del tiempo acabaría por convertirse en seña inequívoca de haber sido abducido.

El caso de los Hill no habría pasado del archivador del psiquiatra si no hubiera sido por la pluma del periodista sensacionalista John G. Fuller que publicó 5 años después, Viaje interrumpido. Años más tarde, en 1974 y junto al médico Andrija Puharich –convencido de que los poderes del famoso doblador de cucharas de los 70 Uri Geller provenían de una nave extraterrestre en órbita alrededor de nuestro planeta– repetía éxito con un libro sobre un “cirujano espiritual” llamado Zé Arigó que diagnosticaba, prescribía medicamentos y realizaba cirugía con las manos o sirviéndose de un cuchillo de cocina o una tijera sin esterilizar para extraer tumores y operar cataratas. Y todo gracias a que era poseído por el espíritu de un médico alemán del que no se sabe nada, el doctor Fritz.

Ya tenemos los ingredientes necesarios para reconocer un caso de abducción: extraterrestres realizando prácticas médicas, una carretera secundaria, un tiempo perdido, borrado de memoria… Si bien aquellos testigos de ovnis, y más aún los que afirman haber contactado con extraterrestres, han sido y son acusado de alguna psicopatología, lo cierto es que diferentes estudios psicológicos, realizados sobre todo en la década de los 90, demuestran todo lo contrario. Ahora bien, estos trabajos ponen de manifiesto ciertos rasgos de la personalidad que parecen ser característicos de ellos.

Tras la publicación de Witnessed por el gurú de la abducción Budd Hopkins, la organización ufológica Fund for Ufo Research (FUFOR) encargó a la psicóloga Elizabeth Slater que realizara a 9 abducidos –y proporcionados por el propio Hopkins– el clásico test de personalidad MMPI –Minnesota Multiphasic Personality Inventory–. Sin que ella supiera de quienes se trataba, descartó por completo la presencia de psicopatologías pero descubrió que no representaban una muestra clásica de la población desde el punto de vista del convencionalismo en el estilo de vida además de que la mayoría eran muy inventivos, creativos y originales. Estudios posteriores mostraron estos mismos resultados: el psicólogo Keneth Ring encontró que los testigos-ovni eran más sensibles “a realidades no-ordinarias y una mayor tendencia a la disociación” y con características de personalidad muy parecida a quienes han sufrido experiencias cercanas a la muerte. Otros, como

Spanos y Zimmer, encontraron una llamativa correlación entre ver ovnis y tener creencias esotéricas.
Años antes, en 1983, los psiquiatras de Massachussets Wilson y Barber, encontraron que las personas fáciles de hipnotizar tenían ciertas características distintivas de personalidad que definieron con el término inglés fantasy prone o tendentes a fantasear: pasan una gran parte de su tiempo soñando, tienen sueños muy vívidos y buena memoria, reciben mensajes de fuerzas desconocidas… Al parecer, alrededor del 4% de la población muestra este peculiar rasgo de personalidad.

¿Pertenecería a este tipo de personalidad los abducidos? Los primeros en investigar la cuestión fueron el ufólogo Keith Basterfield y el sociólogo Robert E. Bartholomew en 1988, cuando encontraron la mayoría de las características de los fantasy prone en el éxito de ventas de Whitley Strieber, Comunión, donde contaba cómo había sido secuestrado repetidamente por extraterrestres para mantener algo más que un tête-a-tête interplanetario. ¿Es posible que el éxito tuviera algo que ver con su gráfica descripción de los deseos de una alienígena de mantener relaciones sexuales y él tuviera problemas de erección?. En su estudio de 1991 vieron que la mayoría de los 152 abducidos se ajustaban perfectamente a este perfil. Joe Nickell ha encontrado lo mismo en los 13 abducidos investigados por el psiquiatra John Mack.

Uno de los resultados más interesantes ha sido el llamado estudio de la Universidad de Ottawa dirigido por Nicholas Spanos en 1993: cuanto más intensas son las experiencias de contacto con ovnis, mayor es la puntuación en la escala de tendencia a fantasear.

Para el psiquiatra de Harvard John E. Mack las abducciones “podrían no ser reducibles a procesos psicológicos para los que ahora somos familiares y no tenemos suficiente información para formular respuestas definitivas”. Sin embargo, el propio Mack no niega que aquellos recuerdos obtenidos bajo hipnosis “puedan ser explicados por elaboración hipnótica”.
Muchos de sus defensores afirmar que los abducidos presentan estrés post-traumático y que no se conoce ningún modo de causar este tipo de dolencia sin una verdadera causa externa: dicho de otro modo, las abducciones son reales porque las víctimas presentan los síntomas de estrés post-traumático.

Los argumentos de los “abduccionistas” van dirigidos a demostrar que aquello que experimentan los abducidos es real. Por un lado está que el contenido del fenómeno desafía nuestro conocimiento actual. Al ser testigo de un fenómeno que socialmente no es admisible, incluso que provoca el escarnio y la burla, el abducido no tiene motivos para inventárselo. Por otro lado, la comunidad científica y la sociedad en general lo niega porque niega nuestra posición preponderante en el universo. Del mismo modo desafía nuestro sentido de sentirnos a salvo, pues los ETs nos tratan como nosotros tratamos a los animales.

En esencia, y aunque Mack no lo reconozca explícitamente, el debate sobre la abducción es sobre si nuestra visión del mundo debe ser materialista –como ha hecho la ciencia desde sus comienzos: buscando causas materiales y creyendo que el mundo es cognoscible– o mística, donde se impone una visión más espiritual de lo que nos rodea –aunque nunca se define qué tipo de visión debe ser esa–.

Las abducciones han enfrentado a los psicólogos: investigadores frente a terapeutas. Esta es una batalla que viene de lejos; cuando en los 80 empezaron a surgir casos de abuso sexual a menores.

La referencia obligada en este tema es una mujer que ha sido llamada puta por un abogado en los pasillos del juzgado, asaltada por un pasajero de un avión mientras le gritaba “¡Tú eres esa mujer!” y ha tenido que ser escoltada por guardas a la hora de dar conferencias. Y todo porque se cuestiona lo que creemos que sabemos.

Su nombre es Elizabeth Loftus, la mayor y más conocida experta mundial en el campo de la memoria. Sus trabajos con más de 20.000 sujetos son clásicos de las psicología, demostrando que nuestra memoria es frágil y constructiva, que el testimonio de los testigos oculares es a menudo poco fiable y que se pueden inducir falsas memorias por simple sugestión –el 25% de los humanos somos especialmente sensibles a esto–. Y lo más llamativo, que se puede interferir y alterar la memoria simplemente dando información incorrecta una vez que ha ocurrido el suceso. Con semejante línea de investigación no es de extrañar que Loftus haya sido públicamente insultada, vilipendiada y amenazada por quienes están convencidos de que sufrieron abusos sexuales desde niños. Pero el problema no se encuentra en aquellos que, efectivamente, sufrieron esos abusos sino en quienes han “recuperado” la memoria de unos hechos tan terribles.

A mediados de los 80 una curiosa extravagancia se extendió por todo Estados Unidos: algunos terapeutas descubrieron que guiando oportunamente a los niños y haciéndoles las preguntas correctas conseguían hacerles recordar atroces situaciones ya olvidadas: preescolares secuestrados con cuchillos, forzados a beber orina, atados desnudos a los árboles y forzados a ver cómo sus cuidadores torturaban animales. A esto le siguió una nueva ola de aún más fantásticas historias: adultos que empezaron a recordar cómo de niños habían sido abusados sexualmente, y algunos de ellos forzados a participar en orgías satánicas. Cerca de un millar de juicios se han celebrado a causa de estos recuerdos reprimidos. La tercera ola de denuncias hubiera llegado, como dice la periodista Jill Neimark, si los extraterrestres pudieran ser demandados.

En esencia, tanto los defensores de los abusos sexuales reprimidos como los de las abducciones asumen que recordamos todo a la perfección y que aquellos recuerdos que nos producen daño, los reprimimos; esto es, que podemos enterrar las experiencia traumáticas en lo más profundo de nuestro córtex cerebral, olvidarlo y recuperarla de manera prístina hasta la última coma. Esta creencia llevó a la cárcel en 1990 a George Franklin por el asesinato de la niña de 9 años Susan Nason sucedido en 1969. ¿La prueba? El recuerdo súbito de su hija 20 años después, testigo presencial de cómo su padre violaba a Susan y luego aplastaba la cabeza de su amiga por detrás con una piedra. Y todo tras acudir a un psicoterapeuta que le practicó una hipnosis en busca de memorias reprimidas. Dos policías de San Mateo (California) creyeron su testimonio y fue formalmente acusado de asesinato en primer grado y encarcelado. Cinco años más tarde se probó su inocencia. Desde entonces muchos otros condenados han sido excarcelados y los jueces ya no aceptan acusaciones basadas únicamente en memorias reprimidas.

Uno de los motores de semejante plaga made in America fue el libro The Courage to Heal, de la terapeuta Ellen Bass y una de sus pacientes “recuperadas” Laura Davis Have. Ha sido comparado con el Malleus Maleficarum o Martillo de Brujas –libro de cabecera de los perseguidores de brujas–: el paralelismo es claro. Si en el Malleus se dice que si una mujer arrestada por bruja, tras el interrogatorio, lo confirma, lo es; si lo niega, también lo es. Es el mismo tipo de argumento que éste de Bass y Davis: “que una mujer no tenga recuerdos de haber sido víctima de abusos, o que no los llegue a tener nunca, no es prueba de que no los haya tenido”.

La espada de Damocles que cuelga encima de toda la investigación sobre memorias recuperadas es que se consiguen “extraer” del cerebro del individuo mediante hipnosis. Muchos psicólogos y psiquiatras han llamado la atención sobre el peligro que se corre porque muchos policías creen que existen métodos mágico y fáciles para conseguir la verdad de sospechosos de crímenes: sueros de la verdad, detectores de mentiras, analizadores de voz y, cómo no, hipnosis. De hecho, la mayoría creemos que gracias a ella podemos tener acceso a nuestra mente inconsciente, lugar donde se almacenan tanto abusos sexuales infantiles como personalidades múltiples o recuerdos de vidas pasadas.

Sin embargo, tanto Loftus como el gran investigador de la hipnosis, Nicholas P. Spanos, han demostrado que lo que suele suceder es que se creen falsas memorias de modo que para el sujeto sean recuerdos de hechos reales. Un ejemplo es lo que le sucedió a Fred Frankel, psiquiatra-jefe del Hospital Beth Israel e Boston y director de la revista International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis. Una mujer llegó a su consulta debido a que tenía sueños angustiosos. El médico le explicó que la hipnosis no suele proporcionar un recuerdo exacto y que la fantasía y la sugestión desempeñan un papel muy importante. Su respuesta a la hipnosis fue mínima. Pero después oyó hablar de John Mack y fue a verle: recordó una serie de abducciones con mucho detalle.

El autor del libro de texto clásico sobre hipnosis Trancework, Michael Yapko, es categórico: “Bajo hipnosis puedes aceptar y responder a una realidad sugerida. Terapeutas como Mack pueden ser completamente ajenos al hecho de que están creando las experiencias que van a tener que tratar. Estos fenómenos no surgen sin su influencia”.

Esto fue lo que motivó a la psicóloga Susan Clancy a estudiar las abducciones. Su libro Abducted, publicado por la Universidad de Harvard, es producto de 5 años dedicados a investigar el fenómeno. ¿Su motivación? En 1996 estaba fascinada por los aspectos políticos, sociales y legales de la gente que, de repente, recobraba la memoria de un abuso sexual en la infancia. Utilizando las pruebas de memoria clásicas de laboratorio descubrió que aquellas mujeres que habían “recobrado” la memoria eran más tendentes a recordar cosas que jamás habían sucedido que aquellas mujeres que formaban el grupo de control esto es, quienes recordaban efectivamente el abuso. Ahora bien, una duda quedaba planteada: esto no probaba que esas mujeres no hubieran sido abusadas sexualmente. Clancy necesitaba de un grupo de control del cual supiera que la memoria recuperada no respondía a ninguna realidad. Y se encontró con el mundo de los abducidos.

Si se hace caso a los números manejados por quienes defienden su realidad, sólo en Estados Unidos han sido secuestrados del orden de 4 millones de personas y 100 millones en todo el mundo. ¿Es creíble que semejante programa de secuestros en masa pueda pasar tan desapercibido? Como Carl Sagan ironizó, “es sorprendente que la mayoría de los vecinos ni siquiera se hayan dado cuenta de ello”. Y aún más que no exista ninguna prueba científica de la existencia de las abducciones, como reconoce David E. Pritchard, un físico del prestigioso centro de investigación estadounidense MIT. Aunque siempre queda el argumento conspiranoico de la connivencia de los gobiernos…

Junto con Richard J. McNally, Clancy encontró que los abducidos presentaban los mismos síntomas de estrés post-traumático que los veteranos de guerra. En su opinión, el impacto emocional de una memoria, sea cierta o no, es capaz de provocar un profundo impacto emocional. En su investigación hubo algo que les llamó poderosamente la atención y que se plantea como la respuesta más creíble al fenómeno: tanto quienes han recobrado una memoria de abuso sexual en la niñez como aquellos que creen haber sido secuestrados –e incluso violados– por extraterrestres presentan una mayor incidencia de la llamada parálisis del sueño: si usted se despierta y descubre que no puede mover ni un músculo salvo los ojos, siente una presencia en la habitación la cual, además, parece estar presionando sobre su pecho impidiéndole respirar, escucha ruidos y sufre como descargas eléctricas, está sufriendo una.

Todo sucede durante la fase del sueño conocida como REM –acrónimo de Rapid Eye Movement pues está caracterizada por un rápido movimiento ocular–. Es en este momento cuando soñamos y durante el cual nuestros cuerpos están paralizados –una buena medida de nuestro cerebro para impedir cualquier movimiento producto de nuestro sueño y que podría dañarnos. Pero puede suceder que la fase REM no se desarrolla correctamente y empecemos a despertarnos antes de que pase la parálisis. El consiguiente pánico que provoca esta situación puede verse acrecentado por alucinaciones hipnopómpicas, que aparecen de manera natural en el despertar –al dormirnos también aparecen alucinaciones, esta vez llamadas hipnagógicas–. Este terror es tan vívido que parece real. “La padezco con bastante frecuencia, sobre todo si me acuesto con estrés, y hasta he alucinado muchas cosas; la más frecuente es que hay ladrones en mi casa, veo sombras, escucho pasos y una vez vi una luz de linterna, todo muy real”, contaba en un foro de internet alguien que las sufría. Confesaba que siendo un adolescente fascinado por los ovnis llegó a ver durante sus episodios de parálisis a los famosos grises, los enanitos cabezones de ojos grandes y rasgados que ya han pasado a nuestro inconsciente colectivo como imagen del verdadero extraterrestre.

La parálisis del sueño le sucede al 30% de la población y el 5% de los que la han tenido ha estado acompañada por alucinaciones visuales, táctiles y auditivas. Es tan síntoma de problemas psiquiátricos como puede ser el hipo. Sin embargo, el ser humano debe buscar una explicación a eso que le ha sucedido y que, para él, ha sido completamente real. Y ahí tenemos a los extraterrestres; otros ven vampiros, ladrones o fantasmas de familiares muertos.

Semejante explicación no ha satisfecho ni a ufólogos ni a abducidos. Tanto unos como otros quieren creer que existe una especie de progrom alienígena contra los humanos donde se dedican a violar, extraer óvulos, succionar semen e introducir sondas rectales, entre otros experimentos médicos –al parecer, los extraterrestres no son tan duchos como nosotros en biotecnología y clonación–. Resulta llamativo ese interés de los extraterrestres por el sexo y no por facultades puramente humanas y no compartidas por el resto de las especies de este planeta. Clancy, que durante sus investigaciones sobre memorias reprimidas de abusos sexuales fue duramente atacada y amenazada –de hecho, sus profesores le aconsejaron que lo dejara porque podía peligrar su futuro académico–, ha recibido correos electrónicos y cartas amenazadoras de abducidos y personas relacionadas con el tema ovni. Ya lo dijo Nietzche: “Hay quienes desean saber y hay quienes quieren creer”.

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12 Comentarios Agrega el tuyo

  1. El Judas. dice:

    .

    En Un programa de humor de la televisión salía un cómico haciendo el papel de abducido, y explicaba como le habían hecho pruebas con una sonda anal, y como había estado en la nave muchas horas pero que le parecieron minutos, porque ya se sabe que cuando uno está agustito el tiempo pasa más rápido, decía el abducido.

    .

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  2. El pequeño Richard dice:

    Pues a mí si se me presenta una alienígena que se parezca a Norma Jean, y me dice que…, que vamos…, que si no me importa que…, yo soy un hombre y ella una…, que, en fin…
    ¡Rayos y centellas! Pa mí que sería un abducido, pero abducido abducido. Un abducido cabrón. Y si encima la estrella se acerca y te susurra al oído, “abdúceme otra vez, pequeño”…
    Yo, a su vez, le preguntaría:

    Te busqué tanto que al fin,
    apareces en mi vida,
    ¿quieres tú ser abducida
    oh mi dulce Marilyn?

    Un saludo, adiós.

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  3. lola fuentes dice:

    Ninguna de las explicaciones importadas de Estados Unidos, tiene más consistencia que la historia de los abducidos. Están fatal, pero muy mal, entra dentro de la patología. No sé si sólo los abducidos o incluyendo a los que intentan encuentrar una razón fuera de la enfermedad psiquiátrica.

    ¿Será el Sr. Bush, un abducido?

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  4. El pequeño Richard dice:

    Claro que también se te puede aparecer un gachó con pinta de alienígena y te dice:
    ¿Sabes quién soy?
    El primo de Rajoy.

    Y tú qué vas a hacer, pues salir corriendo sin mirar patrás.

    La verdad es que todos somos gente, pero unos más que otros. Por un lado, un físico que no distingue entre el cambio climático y el tiempo que hará mañana en Sevilla. Pero, por otro lado, está Marilyn que te reconcilia con el mundo.

    Un salido, digo un saludo.

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  5. Los extraterrestres existen, yo y mis hermanas los hemos visto desde que eramos unas niñas y actualmente estamos convencidas

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  6. christian J. Flores dice:

    El proceso de la abduccion se da en varios seres humanos, en algunos casos puede darse por fines producctivos(reproductivos) pero no necesariamente esta es la razon. la abduccion como tal se da en un espectro de frecuencias “paralelo” a las frecuencias en que habitamos los seres humanos, es por esta razon que aquellas personas abducidas tiene recuerdos borrosos o temporales de estos hechos. (al referirme a las frecuencias me refiero netamente a fisica; ej los sonidos que percibimos estan entre los 20hz a 20khz, los colores que vemos estan esen relacion a la vibracion de fecuencias que tiene el ente u objeto que llegamos a ver)

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  7. manuelajose dice:

    yo los he visto, y nadie me va ha cedir que he alucinado, me defendi y las señales en mi vientre y hombro izquierdo todos pudieron verlas. o tambien alucinaron? y quienes son esas personas que por la noche grabo en mi pequeña grabadora? alucinaciones?

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  8. karen dice:

    yo tengo muchos suños q tratan con ovnis me da terror si soy una abducida!!!!!!!!!!

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  9. Soy analista y he recopilado mucha información sobre los alienígenas grises.
    Estoy escribiendo un guion y que aun estoy buscando los medios.
    Lo mas interesante es que:

    Una raza superior de alienigena creo a estos seres grises para realizar investigaciones en otros planetas como la tierra. (no confiaban en las maquinas).
    Los grises fueron creados con muchas limitaciones sociales y de tiempo de vida, pero con muchas habilidades telepáticas. (son un tipo de esclavos).

    Como esclavos se dieron cuenta que la única forma de liberarse, hera haciendo experimentos de reproducción con humanos y superar sus limitaciones, pero fueron descubiertos por algunos gobierno de la tierra y con quienes llegaron a un acuerdo de intercambio tecnológico a cambio de que les permitan seguir haciendo experimentos, pero no con humanos sino con reptiles. (así nacieron los reptilianos híbridos).

    Los reptilianos forman parte de muchos gobiernos y viven en una burbuja de sociedad perfecta. Si ellos son mas inteligentes y superiores que los humanos (son la raza superior), entonces los neonazis son los tontos utiles a quienes les han echado la culpa de todo ?????

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  10. ¡¡¡INVESTIGACION PROFUNDASOBRE LAS ABDUCCIONES,,,,,,LEE Y ENTERATE BIEN,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,La mayoría de abducciones se pueden clasificar dentro de uno de estos dos grupos: alienígenas o gubernamentales. Antes que nada debería aclarar a qué me refiero cuando digo «gubernamentales»: no me refiero a nuestra clase dirigente legalmente elegida, sino a una especie de grupo de «Illuminati», secreto y misterioso, que
    funciona a través de todas-las-ramas de la sociedad. Mediante sus propios medios de control consciente y malicioso de la mente de las personas, este grupo se infiltra en todos los niveles de la cultura, pero se concentra en los puntos de poder, como los militares, las grandes empresas y todas las esferas de influencia, entre ellas las de los gobiernos.
    Es interesante destacar que numerosos programas televisivos de mediados de los noventa han tratado el tema de las abducciones alienígenas. Nos da la impresión de que «la verdad» está aflorando a la superficie. Existe una buena razón por la cual se ha dado tanta cobertura a las abducciones alienígenas. El gobierno realiza sus propias abducciones y quiere que creamos que todas ellas proceden del espacio exterior. Este tipo de farsa llega incluso más lejos. Muchas personas que empiezan a recordar la memoria superficial de abducciones realizadas por el gobierno creen, al contrario, que lo que están recordando es un encuentro con alienígenas. Se les ha colocado una memoria superficial por encima de la memoria más profunda para que piensen que fueron abducidos por alienígenas en lugar de por agentes del gobierno. Resulta muy conveniente para este último echar la culpa de todas las abducciones a los alienígenas. Según algunos cálculos, el gobierno es responsable de la mayor parte de abducciones, mientras que los grises lo son de entre un veinte y un treinta por ciento.
    TIPOS DE ABDUCCIÓN
    Dentro de la categoría alienígena tenemos tres tipos de abducciones: las físicas, las astrales y las inducciones. Las abducciones físicas se refieren a literalmente coger a alguien físicamente, ponerlo sobre una mesa y llevar a cabo lo que sea que hacen. Las abducciones astrales se refieren a coger el ser o alma astral del cuerpo y manipularlo mediante medios electrónicos o más sutiles. La inducción es cuando alguien penetra astralmente en el campo de otro ser y lo pone a trabajar. Si usted fuera sometido a este tipo de manipulación, es posible que ni tan siquiera se enterara.
    Muchos abducidos comentan que literalmente son arrastrados y atraviesan las paredes de su propia casa. En este caso se trataría de una abducción física, ya que los alienígenas poseen una tecnología capaz de dejarle sin peso y sin masa para que pueda atravesar un muro. También podría tratarse de un fenómeno astral, pero mis investigaciones indican que normalmente es del tipo físico.
    MUESTRAS GENÉTICAS
    Las abducciones físicas normalmente incluyen la recogida de muestras sexuales. En las mujeres generalmente extraerán un óvulo. En los hombres células de esperma. También se sabe que los alienígenas han realizado biopsias de testículos en hombres o de ovarios en mujeres. En este caso, cortan la piel de la parte posterior del escroto y extraen los testículos sacándolos de las bolsas. Existe en realidad suficiente cordón espermático para que lo puedan mostrar al paciente. Después de oír hablar de este informe, lo comprobé con un médico, quien me informó de que existen unos 12 metros de cordón espermático en el interior del escroto. Las células de esperma en realidad se almacenan en el interior de estos tubos, entre los testículos y la próstata. Aunque estos informes están basados principalmente en regresiones, no existe nada biológicamente imposible con respecto a las descripciones. En todos estos casos, los alienígenas estarán, sin duda, extrayendo muestras genéticas del aparato reproductor.
    También están las operaciones mediante las cuales se extraen células del recubrimiento interior del estómago, tanto en hombres como en mujeres.
    Insertan una aguja grande por el ombligo y practican una biopsia. Si se pueden obtener lo que se llaman células madre o primarias, entonces se puede clonar el cuerpo. Estas células madre contienen todo el ADN en su forma primigenia. Los genetistas están empezando a darse cuenta de que a medida que las células madre se van diferenciando y replicándose en células secundarias, el ADN cambia. Estas células madre o primarias se encuentran principalmente en el estómago, la boca, la zona anal y otras partes del cuerpo que se relacionan con el mundo exterior. Las células gonádicas, como las de los testículos y los ovarios, también son células primarias. Contienen la totalidad del código genético del organismo. Todo ello sugiere que las abducciones físicas realizadas por los alienígenas responden a algún tipo de investigación genética.
    HIBRIDACIONES
    Existen tantos abducidos que cuentan que les han mostrado bebés que eran medio alienígenas medio humanos, que en realidad no pueden haber dudas de que alguien está intentando cruzar la genética humana con la alienígena. Una posible razón para ello sería que la raza alienígena es muy vieja y está en trance de desaparición. Con el tiempo, puede que su genética se haya «atrofiado» o distorsionado hasta el punto en que ahora están intentando recuperar la joven genética de nuestra raza. Es como si estuvieran paliando los daños mediante la combinación de nuestros genes con los suyos. Todo ello apunta a que los alienígenas que están llevando a cabo tales actividades tienen una base genética similar a la nuestra.
    Muchas mujeres abducidas recuerdan haber copulado con un alienígena o ser espacial masculino. En estos casos, los alienígenas dejan crecer el feto durante dos meses (algunas personas dicen que tres) y después la mujer es abducida de nuevo para la extracción del feto. En estos casos, la mujer descubre que está embarazada pero no tiene ni idea de cómo ocurrió. Dos meses más tarde, el embarazo desaparece. Estos informes son muy comunes por parte de mujeres abducidas en todas partes del país.
    Existen como mínimo dos posibilidades sobre lo que podría haber ocurrido en tales casos. Una sería la fertilización directa por parte de un alienígena masculino, como ya he mencionado. La otra alternativa sería que la muestra inicial de la mujer fuera fertilizada en una probeta con ADN alienígena y después insertada en el útero de la mujer durante un par de meses. Entonces volverían a abducir a la mujer y le extraerían el feto, que ya estaría suficientemente maduro para ser incubado. Entonces crecería y se convertiría en lo que tuviera que ser. Esta segunda posibilidad se vería corroborada por informes que describen seres que son parcialmente humanos y parcialmente de otro tipo de vida, como vegetal, reptiliano o lo que sea.
    IMPLANTES
    La extracción de muestras genéticas y la reproducción no es el único propósito de las abducciones físicas. Los alienígenas también realizan implantes. A veces se trata solamente de algo tan simple como la colocación de un radiofaro de respuesta que en realidad es un receptor-emisor (un aparato que puede transmitir y recibir). Este receptor es ajustado a una cierta frecuencia y regulado para que pueda reconocer cierto código. Cuando el transponedor recibe ese código, activa una transmisión que permite a los alienígenas localizar a la persona y así poderla abducir de nuevo. Necesitan tener un sistema. Si cogen a una mujer, le implantan un feto y tienen que volverlo a sacar al cabo de dos meses, necesitan poder encontrar a esa mujer en el momento que deseen. Hacen lo mismo cuando extraen muestras genéticas de un hombre.
    En el caso de las abducciones masculinas, las muestras de semen son extraídas regularmente, no en una sola ocasión. Un abducido que se sometió a terapia para que cesaran sus abducciones lo consiguió, pero acabó teniendo una enfermedad causada por el exceso de células de esperma. Estaba tan acostumbrado a que su saco seminal, situado entre los testículos y la próstata, fuera vaciado por los alienígenas que nunca se había masturbado. Esta acumulación hace que las células de esperma se pudran al cabo de un tiempo y así empezó a padecer infecciones en el escroto. Esto fue diagnosticado por un médico, que le enseñó a vaciar sus cordones espermáticos de vez en cuando.
    La mayor parte de abducciones físicas corresponden a exámenes genéticos o implantes de algún tipo. Ello también incluye el condicionamiento y la programación. Los implantes en sí son normalmente insertados quirúrgicamente en el cuerpo. No los inyectan simplemente con una jeringa o un sistema más rudimentario. Quedan cicatrices, pero son tan finas y están tan bien disimuladas que no las encontrará a no ser que sepa qué es lo que está buscando. Las arrugas de la edad pueden esconder cicatrices de implantes. Las más evidentes son los minúsculos cráteres que se pueden ver en los brazos, piernas o en otros lugares del cuerpo. A veces se puede obser¬var una línea delgada como un hilo a lo largo de la columna vertebral o cerca de los órganos sexuales.
    ABDUCCIONES GUBERNAMENTALES
    La mayor parte de las abducciones físicas las realizan los grises o el «gobierno». El gobierno lleva a cabo todo tipo de investigaciones médicas clandestinas mediante sus abducciones y después les echa la culpa a los alienígenas. No estoy diciendo que los alienígenas sean buenos ni malos, pero está claro que nos encontramos ante dos programas muy diferentes cuando tratamos este tema. El objetivo de los programas alienígenas, del que ya hemos hablado, resul¬ta bastante perturbador, pero el programa gubernamental suena aún más alarmante.
    Aunque el gobierno extrae muestras de sangre y de lo que haga falta, la investigación genética no ha sido tradicionalmente su campo de estudio principal. Está básicamente centrado en la inves-tigación médica que comprende el condicionamiento y los implantes, algunos de ellos físicos (juegos de chips de silicona).
    Si hipnotiza al típico abducido, pronto tropezará con los alienígenas. Se trata de una memoria superficial. Si se hace descender al abducido más profundamente por su inconsciente utilizando otros métodos, de repente los alienígenas se convertirán en seres humanos. Normalmente irán vestidos con un uniforme claramente militar. No podemos concebir ninguna razón por la cual los alienígenas quisieran implantar un recuerdo tan profundamente en el inconsciente. Si quisieran hacernos creer que sus abducciones son llevadas a cabo por los militares, colocarían la falsa memoria de las abducciones humanas en la parte superior del inconsciente, no en la más profunda.
    Existen dos niveles de tecnología que se utilizan para las abducciones físicas. En muchas ocasiones los alienígenas literalmente sacan a la persona de su coche. Sabemos que fue así como pasó porque cuando regresan se encuentran en otro lugar y tienen que ir en búsqueda del vehículo. En estos casos utilizan una tecnología mediante la cual el ser humano es teletransportado a la nave espacial. Al llegar o salir de un lugar de destino determinado, puede que floten por el espacio antes de detenerse del todo. La segunda técnica es cuando el gobierno simplemente llega y coge o rapta a alguien. Si hay alguna otra persona en la casa, la dejan en un estado inconsciente. Los alienígenas también hacen eso con las personas en quienes no están interesadas, pero estos casos normalmente suelen ser abducciones gubernamentales.
    Existen muchos programas ejecutados bajo el título de «abducciones gubernamentales». Uno de los principales es la abducción de niños para programarlos y dejar que crezcan hasta formar un tipo de fuerza armada ultrasecreta que se activaría en caso de caos nacional. Están programados para llevar a cabo el plan de los poderes dominantes, que puede fluctuar de vez en cuando, pero que al final siempre desemboca en un tema de control.
    Esta programación física por parte del gobierno es llevada a cabo mediante un sistema de electroshocks muy similar al que se utiliza en los centros psiquiátricos. Una técnica especialmente efectiva que utilizan es la de estimular eléctricamente a la persona hasta que alcance el punto álgido sexual. Una vez el sujeto se encuentra en el punto de máxima excitación (justo antes de la eyaculación en el caso de un hombre o de la contracción de las paredes vaginales en la mujer), interrumpen el estado para que la conciencia y la parte física de la persona quede suspendida en un estado orgásmico. La mente queda en suspensión y técnicamente está abierta de par en par. En ese momento, todo lo que tienen que hacer es coger un bloque de memoria e insertarlo. Esta técnica ha sido perfeccionada hasta tal punto en que prácticamente cualquier agente puede practicarla. De la parte del electroshock se encarga un computador y el programa está contenido en un disquete que se puede colocar en cualquier computador portátil. Con este avance tecnológico, lo único que necesita el agente es un croquis para saber cómo conectar el sujeto.
    En primer lugar, el agente somete a la víctima de una forma u otra. Después la conecta, pone en marcha el computador, inserta el disquete y pasa el programa. El método de pasar de un bloque de memoria a otro y de ocultar los recuerdos está todo grabado. También implantan pensamientos en diferentes zonas de la mente. Cada vez que el sujeto entra en un estado de excitación sexual, el pensamiento va siendo propagado por todo su ser. Estas personas normalmente están programadas para tener frecuentes relaciones sexuales, y así mantener activo el implante.
    Las personas que han sido sexualmente programadas de esta manera también transmiten la información que les fue insertada cada vez que entran en un estado de excitación sexual. El éxtasis sexual es un estado que resulta magnético e hipnótico y se dice que contiene «magia». En tal estado, una persona puede transmitir a su pareja el programa que le ha sido implantado. Incluso puede ser inconscientemente adoctrinado para controlar la copulación hasta el punto en que pueda transmitirlo a la pareja, sin que ninguno de los dos se entere de lo que está ocurriendo. Se da una «fusión de mentes». Algunos jóvenes son programados hasta tal grado que, de forma que parece milagrosa, son capaces de despertar un deseo tremendo en una mujer. Si los programadores quieren propagar un programa, utilizan a estos jóvenes que siembran su semilla, que contiene el programa, en las mujeres escogidas como objetivo. De esta manera, una idea o un programa se puede insertar en la sociedad de una forma generalizada. Podría tratarse de un programa sencillo, como «compre el detergente X», vote por este político, o de algo mucho más complejo. En algunos de estos hombres el magnetismo está siempre activado, y son capaces de copular dos o tres veces al día, en algunos casos con más de una mujer. Estos hombres son como íncubos y pueden tener un efecto devastador sobre las mujeres, aunque sea de tipo romántico. Mis cálculos son de que aproximadamente un diez por ciento de la población menor de treinta años [en Estados Unidos] ha sido programada de esta manera.
    El condicionamiento está relacionado con la programación, pero se trata de un procedimiento diferente. El tipo más común de condicionamiento también utiliza el electroshock. Se colocan dos electrodos en las sienes del sujeto y le ponen delante de una imagen. Esta imagen es para influir sobre la persona. Pongamos que quieran entrenar a la gente para que odien al presidente del gobierno. Colocarán la cara del presidente en una pantalla y administrarán una descarga eléctrica al sujeto. Al cabo de un rato, la persona reaccionará cada vez que vea una imagen del presidente o que se acuerde de él. Entrará en estado de pánico y aprenderá a odiarlo.
    También se utiliza el condicionamiento para controlar la conducta de una persona. Supongamos que existe una respuesta en particular que no quieren que alguien tenga. Cogerán al sujeto y harán algo para generar esa respuesta y después aplicarán la descarga eléctrica, justo en ese momento. Con el tiempo, la persona hará, inconscientemente, todo lo posible para evitar esa respuesta. Podemos imaginar circunstancias distintas y más complejas, pero éstos son los principios básicos del condicionamiento.
    ABDUCCION ASTRAL
    Los alienígenas no tienen ninguna necesidad de condicionamientos. De hecho, nunca he sabido de una auténtica abducción alienígena en la que se utilizaran descargas eléctricas. No son tan primitivos. Si quieren influir sobre la mente de alguien, disponen de técnicas más sofisticadas, como la programación astral.
    La programación astral es cuando extraen el espíritu, ser astral o como sea que quiera llamarlo. Estamos hablando de la esencia del ser que no es física. Todos nosotros salimos del cuerpo por la noche o cuando realizamos viajes astrales. Algunos somos más conscientes de ello que otros. El darse cuenta de que se está soñando y asumir entonces la conciencia en ese estado es una antigua técnica del ocultismo que hoy en día se llama popularmente sueño lúcido. El auténtico viaje astral es cuando puede salir del cuerpo, moverse por el entorno y observar situaciones objetivas y personas. Algunas personas son capaces de alcanzar un estado suficientemente sólido en el plano astral y llegar a aparecerse en forma física. Algunas veces se ha utilizado este principio para explicar la resurrección de Jesucristo. Si una persona ha desarrollado al completo esta facultad, puede llegar a la bilocación y realizar alguna acción en otro lugar.
    Igual que los alienígenas tienen la capacidad de transportarnos físicamente, también pueden sacarnos del cuerpo y llevarnos a su nave. Las abducciones astrales son en realidad abducciones energéticas. Los alienígenas a veces simplemente quieren examinar nuestro nivel energético. Puede que quieran comprobar nuestras constantes o hacer una lectura de nuestro cuerpo energético y compararla con la de la última vez que nos abdujeron. También es posible que deseen programarnos para que hagamos y digamos lo que ellos quieren. La programación astral funciona, y es algo que se realiza constantemente. Fue y es utilizada con mucha frecuencia en Montauk.
    Las abducciones astrales pueden ser confundidas con las físicas, porque no existe una gran diferencia entre ellas. O bien el ser astral flota fuera del cuerpo físico, o éste ha quedado ingrávido y flota junto con los alienígenas. Si quiere saber si le han hecho algo físico a su cuerpo, puede buscar pequeñas marcas en forma de cráter. El dolor no es un buen comprobante porque también se puede infligir dolor astralmente.
    Igual que el gobierno es perfectamente capaz de realizar abducciones físicas, también puede trabajar en el campo astral, aunque no es su método habitual. Posee un equipo llamado Psi Corps que es capaz de sacar a una persona del cuerpo y hacer que la mente de un operador psíquico se funda con la del abducido y así borrarle la memoria. Como en el caso de los alienígenas, realizan lecturas para compararlas con las de la última abducción. Es así como pueden leer a los espías sin que éstos sepan que lo son. Por la noche, el espía es abducido por el Psi Corps. Se lleva a cabo la fusión mental y entonces saben y registran lo que vio el espía. Si quieren, también pueden abducir físicamente al sujeto y hacerle lo que deseen. Más adelante hablaré de un tipo de implantes que cumplen la misma función, pero los implantes no pueden interrogar a la memoria. Solamente pueden transmitir lo que perciben nuestros sentidos.
    También existen casos en que alienígenas y gobierno trabajan juntos. Esto tiene como fundamento la hipótesis de que tenemos algún tipo de tratado con los grises de Rigel. El gobierno se oculta tras ese parapeto cada vez que puede.
    INDUCCIÓN
    Además de las abducciones físicas y astrales también existe la tercera clase a la que me referí como inducción. Se trata de cuando penetran en su ser no físico y realizan sus lecturas y programaciones. Es distinto de una abducción astral porque son ellos los que se acercan a usted en lugar de llevárselo. Creo que se trata de un grupo alienígena diferente y quizá uno más avanzado que los grises. Estos alienígenas (probablemente reptilianos) pueden salir de su cuerpo igual que usted. Cuando entran en una persona no se encuentran en un estado físico y están lo suficientemente avanzados para saber cómo penetrar en el ser durante un momento en que éste se siente vulnerable, cohabitar en el cuerpo con el anfitrión y llevar a cabo su trabajo, sea el que sea. La inducción puede durar segundos, horas o meses, y parece que la utilizan con la misma finalidad que las abducciones físicas y astrales. Por lo que sé, el gobierno no ha tenido éxito con esta técnica.
    Como algunas personas podrían confundir la inducción con un «walk in», quiero aclarar este fenómeno. Un «walk in» es cuando un espíritu penetra en un cuerpo previamente ocupado por otro ser. Normalmente ocurre después de que el anfitrión original haya sufrido un trauma. Supongamos que alguien recibe un susto de muerte y por miedo abandona el cuerpo. Si el cuerpo está en buen estado, llega otro ser y lo reanima, aunque puede que haya estado clínicamente muerto durante un breve período de tiempo. Este fenómeno se conoce como «walk in». Naturalmente, ello podría haber sido generado por el espíritu ocupante. Podría haber sido él quien hubiera asustado al anfitrión original porque quería apoderarse de su cuerpo.
    También se puede producir el fenómeno «walk in» en otras circunstancias. Imaginemos que el tío Héctor abusa sexualmente de Johnny cuando éste tiene siete años. A Johnny la experiencia le parece tan terrible que decide marcharse en lugar de someterse a los abusos. Inmediatamente Johnny ya no está allí. Antes de que el tío Héctor se dé cuenta de que el cuerpo está muerto, aparece otro ser y lo ocupa. Los padres empiezan a notar grandes cambios en el niño. Más adelante, puede que los padres descubran que el tío Héctor abusaba del niño y que atribuyan el espectacular cambio al resultado de la experiencia. Nunca pensarán que Johnny ya no es Johnny, sino que ahora es Billy. Aprende rápidamente a responder al nombre de Johnny y a la vida que éste llevaba.
    El «shove in» o el «force in» son fenómenos distintos. En estos casos es cuando alguien extrae por la fuerza a un ser de su cuerpo y coloca en su lugar a otro espíritu.
    Aunque existen numerosas y complejas hipótesis que podríamos considerar, éstos son los elementos básicos de los implantes alienígenas y gubernamentales, por cuanto yo sé.

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  11. 11 de junio del 2017— Excelente comentario prácticamente un Documental. Luis Federico Sancho… muchas felicidades!!! excelente en verdad!!! concuerdo contigo en todo!!! prácticamente en todo!!! mis dudas tengo en algunos puntos de tu relato que haces…. aunque fue en el 2015 jeejeeee… pero ojalá puedas hacerlo y te comuniques conmigo…. o quienes gusten hacerlo para hablar sobre el tema… muchas gracias de antemano…. mapiltarrobahotmailpuntocom Gracias de nuevooooo….
    Saludos y fuerte abrazo a todos los interesados en el temaaaa….

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