Muerte a Facebook

Antes de empezar, sí, tengo perfil en Facebook: una foto, una dirección de correo, mi blog y una colección de citas. Según las convenciones tácitas de sus usuarios soy el claro ejemplo de un perdedor pues mis amistades virtuales no llegan a 70. Según un estudio publicado en 2008 en la revista Journal of Computer-Mediated Communication, el nivel óptimo para ser considerado un triunfador es de 300 amigos. Menos y eres un paria como yo; más y eres un putón.

Me resulta fascinante que todas las semanas tenga peticiones de personas que no conozco para ser su amigo y no me expliquen por qué. Mi contestación está escrita en mi perfil: si fuéramos las dos únicas personas sobre la Tierra, eso sería lo único que tendríamos en común. Entiendo las bondades que estas redes sociales electrónicas aportan: recuperar antiguas amistades, hacer nuevas, encontrar grupos de intereses similares… Y está bien si lo usamos como un complemento a la vida, como el teléfono.

Pero para muchos Facebook no es un medio, sino un fin. Ser popular en Facebook, dedicarle horas y horas, parece ser que da la felicidad. Pero lo que más me fascina es eso de acumular amigos a golpe de ratón. ¿Amigos? No hay nada como pervertir el significado de las palabras. Son relaciones sociales débiles porque están basadas en la lejanía y no resisten el más nimio envite. Son amigos de pantuflas y bata del Pirineo: ni hace falta arreglarse para quedar.

Estamos ante una mutación computerizada de lo que eran los amigos por correspondencia, eso que los americanos llaman penpal, salvo que aquí no queremos entender otras culturas ni aprender otras lenguas. Lo que nos gusta es sentirnos protagonista de la película de nuestra vida y contársela a los demás, de quienes esperamos su aprobación y sus halagos -y con quienes debemos hacer lo propio-. ¡Ay si surge algún roce, o una palabra mal dicha o mal entendida! Con otro golpe de ratón le bloqueamos y punto final.

Espero equivocarme, pero estos canales de relaciones light acabarán permeando a la vida real, haciéndonos menos tolerantes a las tiranteces y soplapolleces de los demás. Eso sí, exigiremos que los demás lo sean con las nuestras. En la era de la comunicación total nos volveremos más intolerantes.

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Genial Sabadell. Te gano, tengo muchos menos contactos que tú. Y me gustaría mantenerlos (no quiero más, para qué); total sólo aprecio media docena. Verdaderamente sí. Ahora bien, esa media docena son gente que conocí a través de esa herramienta y hay alguno que estando ahí, compartiendo sus conocimientos, ya que se trata de la enseñanza, me han aportado mucho más en esos meses de contacto (hace tiempo que soy baja…), que la mayoría de los contactos de mi vida. Porque la pobreza está en nosotros y vayamos donde vayamos con nosotros la arrastramos. Facebook también te sirve para tener los profesores que jamás soñaste. El caso es lo que buscas. O lo que encuentras.

  2. john ariza dice:

    es cierto, ya en facebook se pierden los “circulos” ya no sabemos apreciar de manera acertiva que es “familia” amigos, o que es privacidad, todo se mezcla, y por ende es fatal.

    muy interesante tu blog. por cierto no tenes un correo electronico para poder contactarte, para un intercambio de enlaces?

  3. Anna dice:

    No estoy del todo de acuerdo. Para mí ha sido una herramiento para recuperar o tener un contacto fluido con familiares míos, amistades medio-perdidas pero que con un poco de voluntad se han recuperado, de seguir siguiendo la pista de esa persona que ninca era demasiado cercana, pero que te la querías igual. No todo es malo ni todo es bueno, El uso, sí.

  4. vivianaines dice:

    Ud. es afortunado 70 amigos virtuales a mi modo de ver es una fortuna, considerando que a muchos de ellos no los conoce realmente, otros deben tener identidad falsa y es probable que otros tantos hayan robado identidad o duplicado la misma. En fin yo tengo apenas 6 y todavía no sé si debo arrepentirme de que sean tantos. Este tipo de relaciones ficticias o fantasiosas ya han traspasado nuestra vida real. No se si nos volveremos más intolerantes. Sí, con seguridad más desconfiados, precavidos y psicoanalíticos,
    Saludos cordiales.

  5. wraitlito dice:

    Genial el detalle del botón de facebook (share) debajo de la entrada😉
    Saludos

  6. emanuel dice:

    yo solo tengo 60 amigos y cheke!

  7. dora ceriani dice:

    mo estoy de acuerdo, los seres humanos pasamos mas de la mitad de nuestra vida , queriendo hablar con alguien que pasa a nuestro lado y nunca nos animamos , somos seres incognitos…face , ha sido una una inmejorable compañia para los que están solos , que son muchos mas del lo que uds., los que comentan puedan imaginar, Yo creo que ha acrecentado la solidaridad, y han vuelto las ganas de comunicarnos , las cartas misivas eran muy engorrosas, hoy es mucho mas facil , un simple tipeo , un click y ya le dijiste a tu amigo lo mucho que lo querés.- bay

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s