De narices y mocos

¿Serían capaces de jurar que, cuando menos de niños, no se han sacado un moco de la nariz y se lo han comido? Uno estaría tentado a pensar que es preferible evitar los gérmenes acumulados en el moco en lugar de comerlos, pero hay médicos que piensan que eso de hurgarse la nariz y comerse el fruto de la minería nariguil no es tan malo como parece, sobretodo si somos niños. Por dos razones: una, con el dedo se limpian los recovecos que se encuentran fuera del alcance del pañuelo, lo que deja una nariz más limpia; y dos, al comer los restos almacenados en la nariz (y ya secos) se fortalece el sistema inmune. “La nariz es un filtro donde se recoge un gran número de bacterias, y cuando esta mezcla alcanza el intestino funciona como si fuera una medicina”, dice el neumólogo austríaco Friedrich Bischinger.

Claro que tampoco está mal limpiarse la nariz de vez en cuando sin tener que utilizar los apéndices digitales. El método es insuflar directamente suero fisiológico (que posee la misma concentración salina que la sangre), aunque recientes trabajos apuntan al uso de soluciones hipertónicas, con mayor cantidad de sal. Sea como fuere es algo poco agradable, como cualquiera habrá comprobado si se le ha metido agua por la nariz. En sánscrito la irrigación nasal recibe el nombre de Jala neti, que significa limpieza mediante el agua, y se realiza en India y en el sureste asiático con igual frecuencia que el cepillado de los dientes y se realiza a mano o con el jarrito neti, diseñado a tal efecto.

El moco, cuyo principal componente es el agua, es un claro representante de ese trabajo sucio que debe realizar el organismo para mantenerlo libre de posibles enemigos. Las pelotillas, esos trozos resecos de tamaño considerablemente mayor que los clásicos mocos que tan buenos momentos hacen pasar a los conductores mientras esperan que el semáforo se ponga verde, son verdaderos acúmulos de polvo, polen y bacterias: poco se gana comiéndolos. Quienes ven en semejante plato gastronómico algo bastante asqueroso no deben olvidar que, en promedio, un ser humano traga algo menos de un litro de moco durante el día: recordemos que nariz y garganta está bien conectadas…

6 Comentarios Agrega el tuyo

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  2. A.Dumas (Coslada) dice:

    no solo bacterias, también virus. hace mucho oí que el color del moco indica qué tipo de infección tiene el cuerpo. moco-blanco>bacterias. moco-verde>virus.
    un saludo.

  3. Compras dice:

    Lo del agua es cierto, yo cuando voy un rato a la playa, al poco de bañarme y dar un par de involuntarios tragos de agua respiro muuuucho mejor..😉

  4. Antonio E. dice:

    “Sea como fuere es algo poco agradable, como cualquiera habrá comprobado si se le ha metido agua por la nariz”

    Sólo el agua dulce o muy salada es desagradable en las fosas nasales. Con la concentración adecuada de sal, no escuece y, si está templadita, sí puede ser agradable.

  5. Angel Amaya dice:

    -Unos tacos de mocos ya seria algo asqueroso, pero mientras no nos demos cuenta, vengan esos mocos.

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