¿Agotado? con ginseng, ¡nunca!

No hay nada mejor para mejorar esta vida nuestra tan alocada y estresada que tomarnos nuestra buena dosis de ginseng, jalea real y otros productos naturales. Y uno se imagina que va directamente a la colmena o al huerto a hacerse con alguno de esos productos, “que no tienen nada de química”. ¡Alto! En mi herbolario habitual no me están vendiendo un tarro de miel ni un trozo de planta, sino pastillas y ampollas. No me hagan mucho caso, pero creo que las abejas no hacen pastillas ni las ampollas crecen en los campos. Al parecer de muchos, el trasiego desde los productos originales al preparado que compro en la parafarmacia no conlleva ningún proceso químico. Ilusos. Si al menos estuviera demostrado que esas pastillitas funcionan.

Uno puede encontrar en la publicidad sobre los productos que contienen ginseng referencias a estudios científicos que apoyan su uso para salir con las pilas puestas de casa y no cansarse nunca. Uno es el publicado en 2002 en The Annals of Pharmacotherapy, donde es estudiaba el efecto sobre la calidad de vida del Panax ginseng o ginseng asiático. El resultado era que la ingesta diaria de 200 mg potenciaba ligeramente “algunos aspectos mentales y de funcionamiento social”. Ya no solo la publicidad sobrevalora este resultado, sino que evita mencionar una ligera pega que aparece en el artículo: esas pequeñas mejoras desaparecen con su uso continuado.

Lo cierto es que “la mayoría de los estudios clínicos que han investigado el valor del P. ginseng en la mejora del rendimiento físico no han mostrado ningún efecto clínico”, dice la Asociación de Médicos de Familia norteamericana. Todas las revisiones de los estudios realizados sobre el tema dicen lo mismo. La publicada en Sports Medicine en 2000 concluía que ninguno ha podido demostrar que realmente sirva para combatir la fatiga en seres humanos. Otra realizada en 1999 por el Departamento de Medicinas Complementarias de la Universidad de Exeter –al que supongo no se le podrá acusar de anti-hierbas- decía que “el extracto de la raíz de ginseng no ha demostrado su eficacia más allá de la duda razonable”. E investigadores del Hospital de Hartford publicaban en 2003: “A pesar de algunos resultados positivos, la mejora en la calidad de vida en aspectos relacionados con la salud no se puede atribuir al P. Ginseng”.

La jalea real sigue por el mismo camino… o aún peor. La única investigación seria publicada a favor de su efecto antifatiga fue realizada por japoneses en ratones. Lo bueno es que el resultado positivo lo achacaban al uso de jalea real. Pero no en pastillitas ni bebedizos, sino fresca y almacenada a -20 ºC justo después de ser recolectada.

Resumiendo: la palabra de Jimmy Jiménez Arnau no vale un pimiento.

Anuncios

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Sophie dice:

    Chapeau, no lo podías haber dejado más claro ni haber dicho de una forma más contundente. Para poder rendir más y mejor no valen los atajos químicos ni los trucos,hay que descansar cuando toca y planificarse bien. No hay otro secreto.

  2. El pequeño Richard dice:

    Hay un relato sobre la jalea real de Roal Dahl que es buenísimo. Lo recomiendo.

  3. Ness dice:

    No seré yo el que defienda una terapia naturista, pero en este caso me parece que te has mostrado demasiado radical. Que el efecto de cierta sustancia no se note en una mejora de una cualidad manifiestamente global (calidad de vida, bienestar,…) para mi es más que esperable. Lo que no se ha demostrado, y parece difícil hacer, es cómo sumado a otros ligeros efectos sí puede tener cierta trascendencia en el conjunto. O dicho de otro modo, si efectivamente hay un estudio que dice que su uso no continuado puede tener un efecto ligeramente positivo, identifiquemos qué componente del ginseng, por qué actúa y sobre qué zona de nuestro cuerpo lo hace para en el futuro hacer estudios más exhaustivos.

    Hay mucho mitos, y muchos falsos. Lo que a veces siempre me escama es por qué han superado la selección natural de la sabiduría popular a través del tiempo,… religión? sugestión? No sé, pero merece la pena ahondar.

    saludos

  4. mx7652o dice:

    Esto es como lo del agua imantada. Entonces, y que conste que yo no consumo este tipo de chorradas desde aquello, hace casi 20 años. Pero si por tomarte un placebo que no tiene contraindicaciones te vas a sentir mejor y eso te va a ayudar a salir adelante…. qué quiere usted que le diga: más mierda gratuita nos dan a consumir los médicos (incluidos los psiquiatras) y como está respaldada por la poderosa industria farmacéutica nadie se mete con ella en artículitos como estos. Pseudociencia sí, me gusta mucho el nombre. Cuando te compras un jamón tampoco te venden un cerdo, y sin embargo…

  5. Melania H. dice:

    Esto es lo de siempre. Una pregunta, Sr. Sabadell: La sugestión existe o no?

  6. Melania H. dice:

    Y otra más: Este tipo de medicina alternativa, usada por los chinos desde hace miles de años (y mire cuántos chinos hay), por no ser demostrada empíricamente por la University of Handermoreranauerjarrrl, ya no vale un pimiento?

    Por favor…

  7. masabadell dice:

    A Melania H. Por supuesto que existe el placebo. Por lo demás, el argumento histórico no es argumento. Si no, que vuelvan las sangrías, lavativas y demás barbaridades medievales. ¡Ah! Sabe qué puesto ocupa en el ranking de salud mundial China? El 144. Bondades de la medicina china; esa tan histórica y tan guai…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s