La suerte de la fea…

…la guapa la desea. ¡Menuda patochada! Semejante refrán se parece mucho a aquel culebrón titulado Los ricos también lloran. Bonita forma de hacernos sentir lástima por unos tipos que viven, comen y duermen mejor que tú. En el caso de la belleza se ha visto que los guapos tienen mejores trabajos, sueldos más altos, caen mejor…

El culto a la belleza es una constante universal; no hay cultura que no la reverencie. En Brasil hay más mujeres Avon que militares; durante las hambrunas, los bosquimanos no dejan de usar la grasa animal para hidratar la piel y en Estados Unidos se venden 1.500 lápices de labios y 2.000 cosméticos por minuto.

Querámoslo o no, el negocio de la belleza es abrumadoramente femenino. Las mujeres hacen más dieta y tienen más desórdenes alimenticios que nosotros en una proporción de 9 a 1; más del 80% de las operaciones quirúrgicas se realizan en mujeres; ganan por goleada en peluquería, ropa, perfume… Las razones para semejante desmelene son dos. La primera, los hombres. El hombre valora mucho más que la mujer el aspecto externo (en 1990 se vio que esto era cierto en 34 de 37 culturas estudiadas. En India, Polonia y Suecia mujeres y hombres puntuaron igual). La segunda son las mujeres. No hay crítica más despiadada que la de conocidas y amigas, como se puede comprobar en las bodas. Es más. Un hombre que tiene por pareja a mujer guapa es mejor valorado. Cuando se enseña la fotografía de una pareja donde ella es bien parecida, el hombre parece más inteligente, seguro de sí mismo y simpático que si se les enseña la misma fotografía pero diciendo que ambos no se conocen. Si se hace la prueba a la inversa no cambia la percepción de la mujer. Tener un hombre guapo a su lado no sirve socialmente para nada.

¿Cuál es la razón a toda esta obsesión por la belleza? El sexo, la lucha por conseguir pareja. Por cierto, ¿sabían que tomándose un par de vinos encontrarán a la gente un 25% más atractiva? Eso han descubierto unos psicólogos escoceses… Ya lo decía Groucho: Bebo para hacer interesantes a los demás.

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6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ness dice:

    La ciencia confirma lo obvio: no hay tías feas sino copas de menos. Sabiduría popular de la buena.

  2. Marai dice:

    Leí hace algún tiempo un libro bastante bueno, que exponía de forma clara y muy entretenida, sobre el tema de este artículo y la verdad es que me enseñó a entender bastantes cosas sobre la percepción de la belleza.

    El libro estaba bien documentado y he tenido que buscar información, para poder resumir un poco, pues no lo recordaba bien. Venía a decir algo así como:

    “El atractivo es, y ha sido quizá, una de las armas mas poderosas para obtener casi cualquier cosa: mejor posición social, , mejores trabajos, mejores remuneraciones, mejor trato por parte de los demás, etc, etc.

    Aunque no nos guste reconocerlo, un niño guapo obtiene mejores notas notas en el colegio, una paciente atractiva suele recibir mejor atención por parte del médico y un ladrón bien parecido puede gozar de mayor benevolencia por parte del juez.

    La belleza nos confunde, atenta contra nuestros ideales de igualdad y nos seduce de forma irresistible. Nada suscita mayor envidia y deseo.

    La enseñanza fundamental es que debemos ser conscientes de ese poder, para adquirir así un punto de vista crítico sobre las valoraciones que emitimos acerca de los demás personas y también de nosotros mismos.”

    Así son las cosas, nos guste la idea o no.

  3. Joaquín dice:

    Mi hijo pequeño tiene el pelo rubio y juega a fútbol por la izquierda. Un día un amigo mucho más futbolero que yo me dijo: “Este chico llegará lejos”. Yo creí que se refería a su velocidad y dominio de balón, pero enseguida añadió: “Un rubio corriendo la banda es mucho más efectivo que un moreno”. Yo pensé que estaba bromeando, pero añadió: “Está demostrado”.

    Con esta aparentemente absurda anécdota, doy la razón Miguel Angel y os recomiendo un libro muy interesante de hace cuatro o cinco años titulado “El cerebro del Rey” de Nolasc Acarín, un neurólogo de la Pompeu Fabra. En él se explica por qué unos pómulos, unas tetas, un culo o unas caderas femeninas resultan más atractivas que otras por razones estrictamente antropológicas.

    Saludos
    Joaquín

  4. Fiona dice:

    En mi trabajo habia un auxiliar, que siempre era detenido por la policia por sospechoso y chequear sus antecedentes…no por nada era apodado…”Care’Malo” o “Peter el Negro”.

  5. Marai dice:

    La importancia de las apariencias. Nos guste o no es así Generalizando, nos fiamos más de una persona atractiva que de otra menos atractiva, de la persona “bien vestida” que de otra que , bajo nuestro subjetivo punto de “vista está peor vestida”.

  6. andrea dice:

    La Belleza te abre todas o casi todas las puertas no lo vamos a negar, pero es triste que ante un trabajo bien realizado por una persona supuestamente bella, tenga que escuchar que el éxito obtenido por el mismo se debe a su aspecto fisico. Lo mismo que la belleza a ciertas personas las idiotiza , a otras les puede suponer un doble esfuerzo al tener que demostrar su valía y luchar contra el típico tópico de las guapas /os son tontas/os

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