Haberlas, haylas

Europa vivió desde el siglo XV al XVIII una terrible pesadilla, el crimen más vil de la civilización occidental, la supresión de todo cuanto ha defendido el hombre dotado de razón. Fue la época de los juicios por brujería. Sus anales son brutales: se ahogó la honradez y la razón perdonó las mayores bestialidades. Irónicamente, fue ese sentimiento religioso del que se dice impulsa los corazones al amor al prójimo y la piedad el causante de la barbarie.

Jueces y magistrados, filósofos y pensadores justificaron lo injustificable. Nunca en la historia ha habido tantas personas equivocadas durante tanto tiempo. Nada hay tan siniestro como la destrucción del derecho del ser humano a pensar. Quienes desencadenaron y propagaron esta superstición dañaron la cultura europea de tal forma que, todavía hoy, se escuchan sus ecos: exorcismos, posesiones, diablo…

De entonces ha sobrevivido un documento conmovedor. Una carta que un padre, acusado de brujo por sus amigos, pudo hacer llegar a su hija. Dice así :

Entonces entró también el verdugo y me puso las empulgueras, con las manos atadas, de modo que me salió la sangre a chorros de la uñas y de todas partes y durante cuatro semanas no he podido utilizar las manos. A continuación me desnudaron, me ataron las manos a la espalda y me colocaron en la estrapada. Me izaron ocho veces y me dejaron caer otras tantas y padecí dolores terribles. Cuando el verdugo me llevaba a la celda me dijo: “Señor, os ruego, por el amor de Dios, que confeséis algo, aunque sea mentira. Inventad algo, porque no podréis resistir el tormento e incluso si lo soportáis no quedaréis libre. Os torturarán hasta que admitáis que sois brujo. Hasta entonces no os dejarán en paz, como ocurre siempre.

El pobre acusado dijo que tuvo que dar, bajo insufribles tormentos, los nombres de personas que supuestamente había visto en un aquelarre. «Vamos, viejo bribón -le espetó uno de los interrogadores- dime, ¿no estaba allí el canciller?» Así obtenían falsas acusaciones de los reos de brujería, denunciando a personas que no había visto nunca.

De toda la carta, el último pasaje es lo más conmovedor que un padre puede escribir jamás a su hija :

Y estos, hija mía, son mis actos y mi confesión, y por ellos voy a morir. Y es todo mentira e invención pues me obligaron a hacerlo bajo la amenaza de someterme a suplicios aún peores de los ya padecidos. He tardado varios días en escribir esto. Tengo las manos destrozadas. Me encuentro en un estado lamentable.
Buenas noches, querida hija, pues tu padre, Johannes Junius, no volverá a verte jamás.

Cada vez que leo esta última línea, se me encoge el corazón.

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10 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    Y yo loco porque llegue el domingo pa ir a misa..suntos

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  2. Gure dice:

    Leí por ahí que en españa, a pesar de la mala fama, las ejecuciones a la hoguera fueron menos frecuentes que en países del norte de europa. dos cuestiones: uno, es ésto cierto o me he informado mal? y dos, las creencias protestantes, mayoritarias en esos paises, no abogaban por un sentimiento religioso más íntimo y sencillo, sin caer en las exageraciones propias de la religión católica? entonces porqué comenzaron a caer en las mismas trampas?

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  3. Rawandi dice:

    Gure, en España se quemaron muchas menos brujas que en los países protestantes. Por lo visto, los inquisidores españoles ya tenían bastante con los bienes que les quitaban a los torturados y quemados judaizantes y en consecuencia no necesitaban recurrir al espantajo de la brujería para conseguir nuevas víctimas a las que poder arrebatar los bienes.

    Los protestantes se rebelaron contra la corrupción de la Iglesia católica (como por ejemplo el timo de la venta de indulgencias para adelantar la salida de los difuntos del purgatorio), pero en el fondo eran igual de fanáticos que los católicos. Lutero, por ejemplo, llamó “estúpido” a Copérnico porque el astrónomo polaco había osado defender una teoría que contradecía el geocentrismo de la Sagrada Escritura (recordemos la leyenda bíblica de la detención del Sol por Josué). Y el líder luterano Melanchton, cuando se enteró de que el antitrinitario Servet había sido quemado vivo en la hoguera de Ginebra, enseguida le escribió a Calvino para felicitarle efusivamente por haberle dado al hereje español justo el castigo que se merecía.

    Los países protestantes fueron los primeros en aceptar los derechos humanos no porque su religión fuera más sensata que los católica sino simplemente porque no les quedó otro remedio, dada la proliferación de credos distintos. Fueron necesarios muchos años de atroces guerras de religión para que los protestantes terminaran por encontrarle el gustillo a eso de la tolerancia.

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  4. masabadell dice:

    En España la persecución (poca) corrió fundamentalmente a cargo de jueces civiles. El más famoso de todos fue el proceso de Logroño. Quien podríamos decir que impidió que la persecución se extendiera fue el inquisidor Alonso de Salazar (uno de los jueces del proceso) que después fue enviado por la Suprema (el consejo director de la inquisición) para investigar por el norte de España el problema, concluyó en su informe que no había encontrado evidencias para pensar en una acción del demonio. Gracias a ello la presentación de pruebas se hizo más rigurosa.
    Por lo demás la Suprema era bastante escéptica y recomendó a sus inquisidores que no se creyeran todo lo que contaba el Malleus Malleficarum.

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  5. Rawandi dice:

    Miguel ángel, los católicos eran en general tan crédulos como los protestantes. Si en España no hubiera habido judíos conversos a los que poder perseguir, lo más probable es que los inquisidores españoles hubieran practicado la caza de brujas con una fruición similar a la de los protestantes.

    La Inquisición estaba formada por fanáticos que tenían muy poco de “escépticos”. Recordemos que la Iglesia católica había corrompido la legislación romana al invertir la carga de la prueba. Los juristas romanos habían establecido que la carga de la prueba recaía en el acusador mientras que la Iglesia decidió que la carga de la prueba recaía en el hereje, que era culpable mientras no demostrara lo contrario.

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  6. asimov dice:

    Rawandi, veo que tienes un amplio bagaje sobre religión cuyo punto de vista comparto. ¿tienes algún blog?

    salu2.

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  7. Rawandi dice:

    No tengo blog.

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  8. asimov dice:

    Lástima…

    salu2.

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  9. La escasa persecución de la brujería en España no se explica por la persecución de los criptojudíos. De hecho, la Inquisición hizo una perfecta diferencia entre brujería y hechicería, y mientras la primera fue tratada con indulgencia la segunda fue duramente perseguida, algo que llegó al siglo XIX. Algo llamativo, porque la brujería era una herejía y como tal debía ser destruída. Sin embargo, la Suprema, ya desde principios del XVI, trató a las brujas con benevolencia -los castigos acordados en la reunión de 1525 en Granada para las brujas encontradas en Calahorra y Pamplona fuerno nimiedades comparado con l sucedido en Francia, Inglaterra y demás páises del centro de Europa-.
    En 1538 la Suprema dice que el Malleus puede hacer más daño que bien. Eso no quita para que los propios inquisidores hagan su propia cruzada y se dediquen a perseguir burjas y a realizar actos de fe. Y la Suprema sí buscaba brujas, como hizo en 1517 en Cataluña y diversos autos de fe en el Norte de España.
    En el proceso de Zugarramurdi de los 3 inquisidores solo Salazar se opuso a que nadie fuera condenado. Después del proceso salió el edicto de que quien confiese saldrá libre.
    La epidemia de brujas se da en Pais Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña, zonas perefectamente definidas por su frontera con Francia. En Cataluña es donde se produce la mayor persecución y asesinato de las brujas por parte de las justicias municipales.
    Durante el siglo XVI los tribunales episcopales y civiles intentaron adoptar los métodos europeos para procesar a las brujas, pero la Suprema logró evitar las irregularidades, afirmando que la brujería era un simple engaño.
    En 1614 la Suprema ordena que no se procese a las 5000 brujas sobre las que había denuncias y exigió una mayor rigor en las pruebas. Por eso las autoridades civiles (como sucedió en 1610 en Navarra) se apresuraban a quemar las brujas antes de que llegara a oidos de la inquisición.
    En resumen, y hasta donde he leído, no es que no se perseguieran las brujas, es que se detuvo la persecución y se impidió su ejecución. Es más, en 1641 la Suprema ordenó procesar a quien pegaba a las brujas.

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  10. Gure dice:

    Entonces, la inquisición española solo sirvió para quedarse con los bienes de los ajusticiados?Se creó con fines más espirituales o bien fue una excusa para acumular riquezas a costa/a pesar de los condenados?

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