Manchas solares

solar.jpg

En 1609 se produjo un hecho que marcó el final de la confortable visión medieval del universo. Ese año, Galileo Galilei apuntó su recién construido telescopio al cielo. Descubrió estrellas en esa banda lechosa que es la Vía Láctea, montañas en la Luna, los cuatro satélites de Júpiter y manchas en el hasta entonces inmaculado Sol. Galileo las estudió cuidadosamente e hizo dibujos de sus observaciones, demostrando que pertenecían a la superficie solar. Gracias a ellas pudo comprobar que el Sol rotaba sobre sí mismo con un periodo de 27 días.

El descubrimiento de las manchas acabó con la supuesta perfección del astro rey, y eso costó mucho en ser aceptado. Una vez que mudamos nuestra creencia en favor de los hechos, la siguiente y evidente pregunta es: ¿se trata de un fenómeno al azar o sigue alguna pauta?

La respuesta tuvo que esperar varios siglos. Concretamente hasta 1825. Y todo gracias a un farmacéutico alemán llamado Heinrich Samuel Schwabe, un enamorado de la astronomía. Tenía un pequeño telescopio de cinco centímetros de lente con el que quería ver si existía un planeta que se encontrara por dentro de la órbita de Mercurio. Esto le obligaba a observar al astro rey en busca de una sombra circular y a él dedicó su pasión astronómica todos los días (que no estaban nublados) durante 42 años.

De este modo, en 1843, este farmacéutico pudo anunciar que el número de manchas solares aumentaban hasta llegar a un máximo y luego disminuían hasta casi desaparecer. A continuación todo volvía a empezar, de modo que el ciclo de actividad solar duraba, en promedio, unos 10,7 años.

Como suele suceder, nadie hizo caso a Schwabe, un mero aficionado. Pero en 1851 el gran científico Friedrich Wilhelm von Humboldt incluyó las tablas solares de Schwabe en el tercer volumen de Kosmos, su encicloplédico (e inacabado) resumen de la ciencia de su época.

Y comenzó la moderna astronomía solar.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. lola fuentes dice:

    Sí comenzó la moderna astronomía solar de una aficionado, más bien de un apasionado de este estudio, ahí es donde radica el éxito.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s