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	<title>Comentarios en: ¿Sin célula de identidad?</title>
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	<description>"La tinta del sabio es más sagrada que la sangre del mártir"</description>
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		<title>Por: José Benito</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2976</link>
		<dc:creator>José Benito</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Oct 2009 19:49:42 +0000</pubDate>
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		<description>Ahora que ha pasado algún tiempo, yo lo que quiero es felicitar al Sr. Sabadell por no haber practicado la censura, al menos hasta donde yo sé, conmigo y en este foro. Me consta que otros sí lo hacen (no necesariamente conmigo, pero lo hacen), incluso en discusiones menos interesantes y encendidas.

Un saludo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Ahora que ha pasado algún tiempo, yo lo que quiero es felicitar al Sr. Sabadell por no haber practicado la censura, al menos hasta donde yo sé, conmigo y en este foro. Me consta que otros sí lo hacen (no necesariamente conmigo, pero lo hacen), incluso en discusiones menos interesantes y encendidas.</p>
<p>Un saludo.</p>
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		<title>Por: Gustavo</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2513</link>
		<dc:creator>Gustavo</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 24 Apr 2009 19:44:49 +0000</pubDate>
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		<description>La mayoria de ustedes emiten comentarios muy largos y poco precisos, a la larga uno se aburre de leer los mismos argumentos y contraargumentos basados en primicias ciegas, tanto cientificas como religiosas. Solo espero de todos ustedes un poco de amplitud mental para aclarar la realidad.
Disculpen el no comentar el texto principal.

suerte a todos</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>La mayoria de ustedes emiten comentarios muy largos y poco precisos, a la larga uno se aburre de leer los mismos argumentos y contraargumentos basados en primicias ciegas, tanto cientificas como religiosas. Solo espero de todos ustedes un poco de amplitud mental para aclarar la realidad.<br />
Disculpen el no comentar el texto principal.</p>
<p>suerte a todos</p>
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		<title>Por: La Iglesia y la Biología &#171; Misterios al descubierto</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2388</link>
		<dc:creator>La Iglesia y la Biología &#171; Misterios al descubierto</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Mar 2009 13:42:34 +0000</pubDate>
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		<description>[...] y en su propio blog La ciencia de tu vida, un corto pero esclarecedor artículo titulado “¿Sin célula de identidad?” (Léanlo AQUI, es breve y se aprende bastante). Al final del artículo dice lo siguiente: [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] y en su propio blog La ciencia de tu vida, un corto pero esclarecedor artículo titulado “¿Sin célula de identidad?” (Léanlo AQUI, es breve y se aprende bastante). Al final del artículo dice lo siguiente: [...]</p>
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		<title>Por: Ayla</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2320</link>
		<dc:creator>Ayla</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Feb 2009 19:55:49 +0000</pubDate>
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		<description>Veo que este articulo del Sr. Sabadell ha generado un amplio debate. Yo, que soy mas parca en palabras, les hablo desde mi maternidad. Jamas dejaria de buscar un remedio para el sufrimiento de mi hijo, asi que todo lo que la ciencia pueda ayudar en ello, sera bien recibido. Y desde luego no me sirven excusas religiosas, ni politicas, ni demagogas. La vida, en cualquiera de sus estados, es algo maravilloso, aunque acabe de ser concebida. La vida es el unico sentido de la existencia.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Veo que este articulo del Sr. Sabadell ha generado un amplio debate. Yo, que soy mas parca en palabras, les hablo desde mi maternidad. Jamas dejaria de buscar un remedio para el sufrimiento de mi hijo, asi que todo lo que la ciencia pueda ayudar en ello, sera bien recibido. Y desde luego no me sirven excusas religiosas, ni politicas, ni demagogas. La vida, en cualquiera de sus estados, es algo maravilloso, aunque acabe de ser concebida. La vida es el unico sentido de la existencia.</p>
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		<title>Por: José Benito</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2313</link>
		<dc:creator>José Benito</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Feb 2009 10:31:11 +0000</pubDate>
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		<description>Aquí quería yo verle, Sr. Rawandi.

Antes de nada, anotar que Vd. tiene un problema grave. En su afán por apuntalar su parcial e insostenible pseudoverdad de que se es persona por el mero hecho de ser autoconsciente, ya ha saltado por encima de lo más elemental y obvio: para ser persona, la condición sine qua non (es decir, la obligatoria, además de que se le tengan que añadir otras) es ser humano. Y, para ser humano, ésta es también condición sine qua non: ser portador del sistema genético humano al completo.

Ahora me va Vd. a decir que no está de acuerdo. Pero véalo por donde quiera: si no se es portador del sistema genético humano, ya puede Vd. añadir encima todo lo que le dé la gana (discutible o no), que no se será humano. Y resulta que un simio no cumple esta condición. Por tanto, no es humano… y, al no serlo, no puede ser persona.

¿Un simio tiene la capacidad de ser altruista, Sr. Rawandi? No de lo que entienden por tal los modernillos, sino: ¿de luchar  por la supervivencia de otro que no sea él mismo o lo que cree sus propios genes familiares, sabiendo que esto no va a ir en deseable redundancia propia o de lo que considera su propiedad (lo cual viene siendo lo mismo, como lo que hace el perro con su amo)? Un ser humano, sí. Tiene esa capacidad (es decir, esa potencia) propia, en sí mismo, aunque en diversas situaciones sea discutible que las circunstancias le dejen (físicas o psíquicas, entre las que cabe contar su propio egoísmo). Este hecho marca la diferencia de ser persona a no serlo.

Además de esto, para ser personas hay que cumplir otra condición también muy obvia: que alguien, en nuestro entorno, nos considere y estime como tales. Es así de evidente: ¿cree Vd. que este debate existiría si Eluana no hubiera sido considerada una persona, tanto por parte de su padre como por parte de quienes se le oponían? ¿Habría mantenido esta discusión si se tratase de mantener en ese estado a su perro? Tanto asumir el partido de querer dejarla morir como no, implicaba considerarla una persona, aun implícitamente. Si no hubiera sido persona por parte de alguno de ambos bandos, éste habría cedido: “hagan con ella lo que les dé la gana, total no es una persona ya”. ¿O es que discutiría Vd. también por hacerle o no la autopsia a un cadáver? ¿Ve como aquello de “hay que tratarlo con respeto porque fue una persona” se queda en ridículo? ¿O es que el pasado de un cadáver humano no es también haber sido persona?

Ahora pregunte Vd. por qué para ser persona hay que ser obligatoriamente humano, Sr. Rawandi. Me dirá que soy dogmático. Y yo le contestaré: ¿por qué no? Y a su vez me saldrá Vd. con algo igual de dogmático. Pero, de momento, y sin acudir al párrafo anterior, yo tengo esto a mi favor: que el término fue inventado para designar a los humanos. En la definición clásica (que supongo que a Vd. le repateará; pero es la clásica, es decir, la original) existían sólo dos tipos de personas: las humanas y las divinas. Vaya a los libros, que yo no me saco las cosas de la manga, ni coreo cual lora de Virginia lo que dice cualquier interesado, como veo de Vd. Ya sobreseo las divinas en este discurso, porque Vd. no las entiende. Pero si ahora Vd. y sus secuaces quieren inventar nuevas entidades no humanas (ni divinas, añado para mí) a las que respetar igual que si fueran personas, no vengan con esa querencia modernilla suya de no molestarse en crear neologismos para sus nuevas invenciones e imponer su vocabulario quitándole a “persona” lo que significa “persona”. ¡Inventen también palabras nuevas! Te joroba, el tío…

Y ahora le voy a exponer, no un experimento mental de novela de ciencia ficción, Sr. Rawandi, sino una realidad que ponga ante sus propios ojos el proceso de embarullamiento cerebral al que estamos siendo sometidos por parte de los medios que Vd., sin duda, sigue. Sin ir más lejos de la entrevista a D. Pablo: éste cita un rechazo del tratamiento de una forma que parece implicar como si Eluana estuviera recibiendo un tratamiento médico que su cuerpo rechaza: “Tampoco de limitación del esfuerzo terapéutico, una decisión que tendrían que tomar los médicos si opinaran que la alimentación y la hidratación ya no tiene sentido. Lo que hay aquí es un rechazo del tratamiento…” pero, si tiramos del hilo, veremos que se refiere, ni más ni menos, a que era el padre de la enferma quien rechazaba, y el “tratamiento” mantener alimentada a su hija. ¿Es eso una manera clara de hablar, Sr. Rawandi, o una tendenciosidad manifiesta? Podríamos pensar que se trata de un error lingüístico. Pero constantemente, el tal D. Pablo habla en la entrevista de “coma vegetativo”, y éste es un pastiche denotativo popular que ha creado la prensa y que no existe en la terminología técnica de la medicina. O se está en coma, con uno de los cuatro grados a que me referí en un mensaje anterior (recuerde que no le cité precisamente a House, sino a Pedro -o Pere- Farreras Valentí, uno de los más grandes médicos que ha dado España en el siglo XX; textos suyos se usan en la Universidad), o se está en estado vegetativo, con las fases de actividad cerebral, más alta o más baja, que vio en el vínculo que le envié sobre este estado. Insisto: no es lo mismo “estado vegetativo” que “coma”. Aquí tiene un vínculo que le habla de ambos (no es una maravilla: no crea que es fácil encontrar documentación en Internet medianamente clara y con autores algo fiables; he tenido que preguntar a amigos y buscar libros, menos mal que vivo rodeado de ellos):
http://escuela.med.puc.cl/publ/Cuadernos/2004/EstadoMinimo.html
y verá como, en el estado vegetativo prefiere hablarse de “persistente” o “crónico” (según la traducción: el segundo adjetivo sería más ajustado que el primero), frente a lo que sería “irreversible” en estado de coma. Ningún médico serio se atreve a hablar de “estado vegetativo irreversible”. Algunos otros comentarios sobre el estado vegetativo puede leerlos aquí:
http://www.cienciahoy.org.ar/ln/hoy96/personas.htm
Y aquí, algunas curiosidades más sobre el estado vegetativo:
http://www.consumer.es/web/es/salud/investigacion_medica/2006/09/29/155948.php
Fíjese en el tema “Zolpidem”. Extraño, ¿verdad?, que, si se sabe tanto sobre el estado vegetativo como Vd. pretende (muerte cerebral y bla, bla, bla) se hagan estas cosas o, al menos, exista discusión sobre ellas.

Volviendo al léxico del Sr. Simón Lorda, “coma vegetativo” cabría significar, en todo caso, que a la vez se está en coma y en estado vegetativo, situación posible pero en la cual la infeliz Eluana ya había dejado de estar hacía tiempo. También me viene especialmente bien que se quede con estas palabras de D. Pablo: “No, no, no. Y es un mensaje importante que hay que dar a la gente. No es un caso de eutanasia”, y que “en España esto no sucedería, porque está recogido en la ley”. No son más que necesidad de tranquilizar las conciencias del personal para imponer su criterio, Sr. Rawandi. Fíjese: por ejemplo, el informativo “20 minutos”, manteniendo la misma posición a favor de la muerte de Eluana, en su edición del día 10, no decía precisamente lo mismo: que la medida de suprimir el alimento a Eluana era “extraordinaria, ya que tanto en Italia como en España no existe ninguna norma que permita la eutanasia” (creo que se han guardado de sacar esta expresión a Internet, no he sido capaz de encontrarla allí, pero si está interesado en verlo directamente puedo digitalizar el artículo y colgarlo). Y ahora, la autopsia dice que murió por deshidratación, no por efecto de la enfermedad que padecía. ¿Es eutanasia, o no lo es? ¿Es haberla dejado morir, haberla hecho morir por no suministrarle alimento, o murió por efecto de la enfermedad que padecía? ¿Hay, o no hay en España legislación al respecto para el caso de Eluana (Lorda dice sí, “20 minutos” que no)? Mientras tanto, “El País” del 10 de febrero dice, con respecto a la relación de Berlusconi con la Iglesia, que a ésta tampoco le resultaba Berlusconi un dirigente fiable para mantener a Eluana con vida: “tampoco garantiza nada: Berlusconi es un divorciado, poco de fiar, ni siquiera puede comulgar, su mujer confesó un aborto terapéutico en el extranjero”. Luego que, de todos modos, “la Iglesia coloca en la secretaría de Estado de Sanidad a uno de los suyos, Eugenia Roccella, integrista provida. Ella moverá los hilos…” ¡El tonto, el imbécil Berlusconi, el pecador Berlusconi, que seguramente habría hecho morir a Eluana, pero que se dejó colar el gol, permitiendo, sin darse cuenta, que la Iglesia pusiera un agente para hacer lo que ella quiere…! ¡Claro! ¡Siendo ahora notoria la verdadera situación de Berlusconi con respecto a la Iglesia, había que inventarse algo, buscar una cabeza de turco para explicar por qué el gobierno Berlusconi hace esto, Sr. Rawandi! ¿En qué quedamos, Sr. Rawandi? ¿Es que somos tontos, o qué? Y ¿bajo la mirada de quién moverá los hilos Roccella? Bajo la “del ministro, Maurizio Sacconi, ex socialista, laico en su juventud, ahora gente de orden.” ¿Ha leído bien, Sr. Rawandi? ¡”Ex socialista, laico en su juventud, ahora gente de orden”! Pero ¿qué es esto? ¿Una novela de Dominique Lapierre y Larry Collins, o qué? ¡Y estos cacaos los cuenta “El País”, que se las da de un periódico tan “serio”! Aquí tiene todo el artículo, Sr. Rawandi, para que vea que no me lo he inventado yo:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/padre/gano/Papa/Berlusconi/elpepisoc/20090211elpepisoc_3/Tes

¿A quién hacemos caso? Unos dicen que Berlusconi hace lo que le dice el Vaticano; otros, que es él quien obra y el Vaticano le aplaude, otros que no, pero que sí, donde dije digo digan Diego… ¿No son ganas esto de introducir confusión? Cada cual habla de la feria según le va en ella…

De hecho, a un mínimo que lea uno con sentido crítico, las contradicciones dentro del mismo artículo llegan a lo surrealista, denotando la contaminación que existe con respecto a la postura de la Iglesia. Por un lado se dice que en Italia “la campaña de desinformación sigue lanzando basura contra los médicos y la familia”; por otro, Italia es un país “fracturado en dos y se ha convertido en escenario de odio y manipulación.” Y dice uno: si sólo la voz de un bando manipula al país, ¿cómo puede estar éste “fracturado en dos”? Y parece que en el nuestro ocurre justamente al revés: se ha transformado al Cardenal Lozano y sus “secuaces” en unos analfabetos arbitrarios, que imponen normas porque les pega a ellos. Aquí, si uno quiere enterarse de por qué la Iglesia mantiene lo que dice, habrá de hacerlo por sus propios medios, porque, lo que es por los medios de comunicación de masas, sólo parece oírse la voz de un bando, unos argumentos y no otros. Y así, nos hemos convertido en un país con una gran cantidad de analfabetos funcionales, que son quienes no se molestan en buscarse todas las razones, repitiendo papagayísticamente sólo los que les dicen los santones imperantes, santones que sólo dan disculpas, no combatiendo con la razón, sino con dogmas, vituperaciones y sofismas. Pero ¿quiere dejarse de monsergas y leer toda la tesis que, al menos como postura oficial, mantienen estos señores en la Iglesia, Sr. Rawandi? ¿Qué bases teóricas invocan para mantener con vida a alguien como Eluana, o en un caso análogo al suyo? Léalo aquí:
http://www.corazones.org/moral/enfermedad/estado_vegetativo.htm

Y no nos venga simplemente con “es una vergüenza…”, “es que son unos cafres…”, “es que pobrecito mengano, citrano y zutano…” No. Combata con argumentos: esto (refiriéndose a cada cosa concreta) no es así por esto, y por esto, y por esto. Y, si ustedes dicen esto, y esto aquí y aquí, ¿por qué luego se contradicen aquí y aquí?, etc. Así se discute, Sr. Rawandi. Es penoso, el poco sentido crítico con que leemos y repetimos la comidilla que se nos da. Que parece mentira que haya que enseñar a discutir a alguien, a estas alturas de la película (pero hay, porque viendo los reality shows…)</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Aquí quería yo verle, Sr. Rawandi.</p>
<p>Antes de nada, anotar que Vd. tiene un problema grave. En su afán por apuntalar su parcial e insostenible pseudoverdad de que se es persona por el mero hecho de ser autoconsciente, ya ha saltado por encima de lo más elemental y obvio: para ser persona, la condición sine qua non (es decir, la obligatoria, además de que se le tengan que añadir otras) es ser humano. Y, para ser humano, ésta es también condición sine qua non: ser portador del sistema genético humano al completo.</p>
<p>Ahora me va Vd. a decir que no está de acuerdo. Pero véalo por donde quiera: si no se es portador del sistema genético humano, ya puede Vd. añadir encima todo lo que le dé la gana (discutible o no), que no se será humano. Y resulta que un simio no cumple esta condición. Por tanto, no es humano… y, al no serlo, no puede ser persona.</p>
<p>¿Un simio tiene la capacidad de ser altruista, Sr. Rawandi? No de lo que entienden por tal los modernillos, sino: ¿de luchar  por la supervivencia de otro que no sea él mismo o lo que cree sus propios genes familiares, sabiendo que esto no va a ir en deseable redundancia propia o de lo que considera su propiedad (lo cual viene siendo lo mismo, como lo que hace el perro con su amo)? Un ser humano, sí. Tiene esa capacidad (es decir, esa potencia) propia, en sí mismo, aunque en diversas situaciones sea discutible que las circunstancias le dejen (físicas o psíquicas, entre las que cabe contar su propio egoísmo). Este hecho marca la diferencia de ser persona a no serlo.</p>
<p>Además de esto, para ser personas hay que cumplir otra condición también muy obvia: que alguien, en nuestro entorno, nos considere y estime como tales. Es así de evidente: ¿cree Vd. que este debate existiría si Eluana no hubiera sido considerada una persona, tanto por parte de su padre como por parte de quienes se le oponían? ¿Habría mantenido esta discusión si se tratase de mantener en ese estado a su perro? Tanto asumir el partido de querer dejarla morir como no, implicaba considerarla una persona, aun implícitamente. Si no hubiera sido persona por parte de alguno de ambos bandos, éste habría cedido: “hagan con ella lo que les dé la gana, total no es una persona ya”. ¿O es que discutiría Vd. también por hacerle o no la autopsia a un cadáver? ¿Ve como aquello de “hay que tratarlo con respeto porque fue una persona” se queda en ridículo? ¿O es que el pasado de un cadáver humano no es también haber sido persona?</p>
<p>Ahora pregunte Vd. por qué para ser persona hay que ser obligatoriamente humano, Sr. Rawandi. Me dirá que soy dogmático. Y yo le contestaré: ¿por qué no? Y a su vez me saldrá Vd. con algo igual de dogmático. Pero, de momento, y sin acudir al párrafo anterior, yo tengo esto a mi favor: que el término fue inventado para designar a los humanos. En la definición clásica (que supongo que a Vd. le repateará; pero es la clásica, es decir, la original) existían sólo dos tipos de personas: las humanas y las divinas. Vaya a los libros, que yo no me saco las cosas de la manga, ni coreo cual lora de Virginia lo que dice cualquier interesado, como veo de Vd. Ya sobreseo las divinas en este discurso, porque Vd. no las entiende. Pero si ahora Vd. y sus secuaces quieren inventar nuevas entidades no humanas (ni divinas, añado para mí) a las que respetar igual que si fueran personas, no vengan con esa querencia modernilla suya de no molestarse en crear neologismos para sus nuevas invenciones e imponer su vocabulario quitándole a “persona” lo que significa “persona”. ¡Inventen también palabras nuevas! Te joroba, el tío…</p>
<p>Y ahora le voy a exponer, no un experimento mental de novela de ciencia ficción, Sr. Rawandi, sino una realidad que ponga ante sus propios ojos el proceso de embarullamiento cerebral al que estamos siendo sometidos por parte de los medios que Vd., sin duda, sigue. Sin ir más lejos de la entrevista a D. Pablo: éste cita un rechazo del tratamiento de una forma que parece implicar como si Eluana estuviera recibiendo un tratamiento médico que su cuerpo rechaza: “Tampoco de limitación del esfuerzo terapéutico, una decisión que tendrían que tomar los médicos si opinaran que la alimentación y la hidratación ya no tiene sentido. Lo que hay aquí es un rechazo del tratamiento…” pero, si tiramos del hilo, veremos que se refiere, ni más ni menos, a que era el padre de la enferma quien rechazaba, y el “tratamiento” mantener alimentada a su hija. ¿Es eso una manera clara de hablar, Sr. Rawandi, o una tendenciosidad manifiesta? Podríamos pensar que se trata de un error lingüístico. Pero constantemente, el tal D. Pablo habla en la entrevista de “coma vegetativo”, y éste es un pastiche denotativo popular que ha creado la prensa y que no existe en la terminología técnica de la medicina. O se está en coma, con uno de los cuatro grados a que me referí en un mensaje anterior (recuerde que no le cité precisamente a House, sino a Pedro -o Pere- Farreras Valentí, uno de los más grandes médicos que ha dado España en el siglo XX; textos suyos se usan en la Universidad), o se está en estado vegetativo, con las fases de actividad cerebral, más alta o más baja, que vio en el vínculo que le envié sobre este estado. Insisto: no es lo mismo “estado vegetativo” que “coma”. Aquí tiene un vínculo que le habla de ambos (no es una maravilla: no crea que es fácil encontrar documentación en Internet medianamente clara y con autores algo fiables; he tenido que preguntar a amigos y buscar libros, menos mal que vivo rodeado de ellos):<br />
<a href="http://escuela.med.puc.cl/publ/Cuadernos/2004/EstadoMinimo.html" rel="nofollow">http://escuela.med.puc.cl/publ/Cuadernos/2004/EstadoMinimo.html</a><br />
y verá como, en el estado vegetativo prefiere hablarse de “persistente” o “crónico” (según la traducción: el segundo adjetivo sería más ajustado que el primero), frente a lo que sería “irreversible” en estado de coma. Ningún médico serio se atreve a hablar de “estado vegetativo irreversible”. Algunos otros comentarios sobre el estado vegetativo puede leerlos aquí:<br />
<a href="http://www.cienciahoy.org.ar/ln/hoy96/personas.htm" rel="nofollow">http://www.cienciahoy.org.ar/ln/hoy96/personas.htm</a><br />
Y aquí, algunas curiosidades más sobre el estado vegetativo:<br />
<a href="http://www.consumer.es/web/es/salud/investigacion_medica/2006/09/29/155948.php" rel="nofollow">http://www.consumer.es/web/es/salud/investigacion_medica/2006/09/29/155948.php</a><br />
Fíjese en el tema “Zolpidem”. Extraño, ¿verdad?, que, si se sabe tanto sobre el estado vegetativo como Vd. pretende (muerte cerebral y bla, bla, bla) se hagan estas cosas o, al menos, exista discusión sobre ellas.</p>
<p>Volviendo al léxico del Sr. Simón Lorda, “coma vegetativo” cabría significar, en todo caso, que a la vez se está en coma y en estado vegetativo, situación posible pero en la cual la infeliz Eluana ya había dejado de estar hacía tiempo. También me viene especialmente bien que se quede con estas palabras de D. Pablo: “No, no, no. Y es un mensaje importante que hay que dar a la gente. No es un caso de eutanasia”, y que “en España esto no sucedería, porque está recogido en la ley”. No son más que necesidad de tranquilizar las conciencias del personal para imponer su criterio, Sr. Rawandi. Fíjese: por ejemplo, el informativo “20 minutos”, manteniendo la misma posición a favor de la muerte de Eluana, en su edición del día 10, no decía precisamente lo mismo: que la medida de suprimir el alimento a Eluana era “extraordinaria, ya que tanto en Italia como en España no existe ninguna norma que permita la eutanasia” (creo que se han guardado de sacar esta expresión a Internet, no he sido capaz de encontrarla allí, pero si está interesado en verlo directamente puedo digitalizar el artículo y colgarlo). Y ahora, la autopsia dice que murió por deshidratación, no por efecto de la enfermedad que padecía. ¿Es eutanasia, o no lo es? ¿Es haberla dejado morir, haberla hecho morir por no suministrarle alimento, o murió por efecto de la enfermedad que padecía? ¿Hay, o no hay en España legislación al respecto para el caso de Eluana (Lorda dice sí, “20 minutos” que no)? Mientras tanto, “El País” del 10 de febrero dice, con respecto a la relación de Berlusconi con la Iglesia, que a ésta tampoco le resultaba Berlusconi un dirigente fiable para mantener a Eluana con vida: “tampoco garantiza nada: Berlusconi es un divorciado, poco de fiar, ni siquiera puede comulgar, su mujer confesó un aborto terapéutico en el extranjero”. Luego que, de todos modos, “la Iglesia coloca en la secretaría de Estado de Sanidad a uno de los suyos, Eugenia Roccella, integrista provida. Ella moverá los hilos…” ¡El tonto, el imbécil Berlusconi, el pecador Berlusconi, que seguramente habría hecho morir a Eluana, pero que se dejó colar el gol, permitiendo, sin darse cuenta, que la Iglesia pusiera un agente para hacer lo que ella quiere…! ¡Claro! ¡Siendo ahora notoria la verdadera situación de Berlusconi con respecto a la Iglesia, había que inventarse algo, buscar una cabeza de turco para explicar por qué el gobierno Berlusconi hace esto, Sr. Rawandi! ¿En qué quedamos, Sr. Rawandi? ¿Es que somos tontos, o qué? Y ¿bajo la mirada de quién moverá los hilos Roccella? Bajo la “del ministro, Maurizio Sacconi, ex socialista, laico en su juventud, ahora gente de orden.” ¿Ha leído bien, Sr. Rawandi? ¡”Ex socialista, laico en su juventud, ahora gente de orden”! Pero ¿qué es esto? ¿Una novela de Dominique Lapierre y Larry Collins, o qué? ¡Y estos cacaos los cuenta “El País”, que se las da de un periódico tan “serio”! Aquí tiene todo el artículo, Sr. Rawandi, para que vea que no me lo he inventado yo:<br />
<a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/padre/gano/Papa/Berlusconi/elpepisoc/20090211elpepisoc_3/Tes" rel="nofollow">http://www.elpais.com/articulo/sociedad/padre/gano/Papa/Berlusconi/elpepisoc/20090211elpepisoc_3/Tes</a></p>
<p>¿A quién hacemos caso? Unos dicen que Berlusconi hace lo que le dice el Vaticano; otros, que es él quien obra y el Vaticano le aplaude, otros que no, pero que sí, donde dije digo digan Diego… ¿No son ganas esto de introducir confusión? Cada cual habla de la feria según le va en ella…</p>
<p>De hecho, a un mínimo que lea uno con sentido crítico, las contradicciones dentro del mismo artículo llegan a lo surrealista, denotando la contaminación que existe con respecto a la postura de la Iglesia. Por un lado se dice que en Italia “la campaña de desinformación sigue lanzando basura contra los médicos y la familia”; por otro, Italia es un país “fracturado en dos y se ha convertido en escenario de odio y manipulación.” Y dice uno: si sólo la voz de un bando manipula al país, ¿cómo puede estar éste “fracturado en dos”? Y parece que en el nuestro ocurre justamente al revés: se ha transformado al Cardenal Lozano y sus “secuaces” en unos analfabetos arbitrarios, que imponen normas porque les pega a ellos. Aquí, si uno quiere enterarse de por qué la Iglesia mantiene lo que dice, habrá de hacerlo por sus propios medios, porque, lo que es por los medios de comunicación de masas, sólo parece oírse la voz de un bando, unos argumentos y no otros. Y así, nos hemos convertido en un país con una gran cantidad de analfabetos funcionales, que son quienes no se molestan en buscarse todas las razones, repitiendo papagayísticamente sólo los que les dicen los santones imperantes, santones que sólo dan disculpas, no combatiendo con la razón, sino con dogmas, vituperaciones y sofismas. Pero ¿quiere dejarse de monsergas y leer toda la tesis que, al menos como postura oficial, mantienen estos señores en la Iglesia, Sr. Rawandi? ¿Qué bases teóricas invocan para mantener con vida a alguien como Eluana, o en un caso análogo al suyo? Léalo aquí:<br />
<a href="http://www.corazones.org/moral/enfermedad/estado_vegetativo.htm" rel="nofollow">http://www.corazones.org/moral/enfermedad/estado_vegetativo.htm</a></p>
<p>Y no nos venga simplemente con “es una vergüenza…”, “es que son unos cafres…”, “es que pobrecito mengano, citrano y zutano…” No. Combata con argumentos: esto (refiriéndose a cada cosa concreta) no es así por esto, y por esto, y por esto. Y, si ustedes dicen esto, y esto aquí y aquí, ¿por qué luego se contradicen aquí y aquí?, etc. Así se discute, Sr. Rawandi. Es penoso, el poco sentido crítico con que leemos y repetimos la comidilla que se nos da. Que parece mentira que haya que enseñar a discutir a alguien, a estas alturas de la película (pero hay, porque viendo los reality shows…)</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Rawandi</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2309</link>
		<dc:creator>Rawandi</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Feb 2009 15:22:29 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://masabadell.wordpress.com/?p=586#comment-2309</guid>
		<description>Sr. Benito, está usted haciendo el ridículo de un modo penoso. Su delirante cuento del poli bueno (el Vaticano) y el poli malo (Berlusconi) no se lo traga nadie salvo quizá usted mismo.

La jerarquía católica lleva decenios manteniendo el mismo criterio absurdo sobre los pacientes en estado vegetativo irreversible. ¿Le suenan a usted los casos de la estadounidense Nancy Cruzan o del británico Tony Bland? Son sólo dos de los muchos vegetales humanos respecto a los que la Iglesia ha dicho que no se les puede retirar la alimentación, mientras que los tribunales han sentenciado lo contrario. 

Berlusconi podrá tener intenciones ocultas, pero su intención explícita en el caso Eluana ha sido actuar como fiel papista y por tanto secuaz de la &quot;Santa&quot; Sede.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Benito, está usted haciendo el ridículo de un modo penoso. Su delirante cuento del poli bueno (el Vaticano) y el poli malo (Berlusconi) no se lo traga nadie salvo quizá usted mismo.</p>
<p>La jerarquía católica lleva decenios manteniendo el mismo criterio absurdo sobre los pacientes en estado vegetativo irreversible. ¿Le suenan a usted los casos de la estadounidense Nancy Cruzan o del británico Tony Bland? Son sólo dos de los muchos vegetales humanos respecto a los que la Iglesia ha dicho que no se les puede retirar la alimentación, mientras que los tribunales han sentenciado lo contrario. </p>
<p>Berlusconi podrá tener intenciones ocultas, pero su intención explícita en el caso Eluana ha sido actuar como fiel papista y por tanto secuaz de la &#8220;Santa&#8221; Sede.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Benito</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2308</link>
		<dc:creator>José Benito</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Feb 2009 10:06:02 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://masabadell.wordpress.com/?p=586#comment-2308</guid>
		<description>Sr. Darkman:

Para que se haga una idea de hasta dónde es importante el tema o no, y qué razones puede tener el Sr. Rawandi para decir lo que dice, le aporto el siguiente vínculo:

http://www.bioeticaweb.com/content/view/4351/740/lang,es/</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Darkman:</p>
<p>Para que se haga una idea de hasta dónde es importante el tema o no, y qué razones puede tener el Sr. Rawandi para decir lo que dice, le aporto el siguiente vínculo:</p>
<p><a href="http://www.bioeticaweb.com/content/view/4351/740/lang,es/" rel="nofollow">http://www.bioeticaweb.com/content/view/4351/740/lang,es/</a></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Benito</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2305</link>
		<dc:creator>José Benito</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2009 20:36:20 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://masabadell.wordpress.com/?p=586#comment-2305</guid>
		<description>Sr. Darkman:

Como uno de los contendientes, debo pronunciarme para darle las gracias por su calificación del debate. Le aseguro que, por mi parte, también lo estoy pasando muy bien.

Estoy totalmente de acuerdo con Vd. en lo que dice acerca de que la definición de &quot;persona&quot; no debería ser relevante en este tema concreto al que nos ha llevado el debate (el coma, el estado vegetativo, Eluana, etc.) Todos los seres que nacen tienen derecho a vivir sin necesidad de ser personas. ¿Qué me dice de las plantas, o de los demás animales que no sean los humanos?

Pero he tenido que entrar al trapo, porque ahí basa toda su argumentación el Sr. Rawandi, para quien si no se es persona no se tiene derecho a la vida. Extraigo palabras suyas directamente: &quot;por definición, un paciente en estado vegetativo irreversible ha perdido completamente su vida mental y nunca va a poder recuperarla. Por tanto, ese paciente ya ha dejado de ser persona&quot; (12 de enero). &quot;La discusión acerca de las personas inconscientes tiene relevancia ética justamente porque antes de entrar en el estado de inconsciencia eran personas en vez de, por ejemplo, insectos&quot; (17 de enero). &quot;Si ese organismo es persona, entonces tiene derecho a la vida; en cambio, si ese organismo no es persona, entonces carece de derecho a la vida&quot; (19 de enero), etc.

Parece ser que basa toda su argumentación en eso, porque le interesa demostrar que alguien en coma ha dejado de ser persona y, por tanto, ya no tiene derecho a la vida por esto. Por lo visto, es su sostén para mantener que, por no tener consciencia, el embrión no tiene derecho a la vida: &quot;Las iglesias cristianas más retrógradas insisten en llamar persona al embrión, pero eas organizaciones jamás han aportado argumento racional alguno en favor de tan descabellada tesis&quot; (9 de enero).

La pregunta es: ¿puede aportarse un argumento racional para decir si se es persona o no? ¡Él no me lo ha aportado! Todos los que ha pretendido que lo fueran, han resultado desmontables.

Yo, lo que digo es que podemos discutir que el embrión tenga derecho a la vida o no, pero nunca basándonos en eso. ¡Porque, como Vd. bien insinúa, no hace falta ser persona para tener derecho a la vida!

En el fondo, sostengo que el hecho de que se haya de dejar morir a alguien no tiene por qué querer decir que ya no sea persona. ¿Es que no tienen derecho a la vida las plantas y los demás animales, no considerados personas? Colateralmente, he defendido que sólo hay que ver el catecismo y escuchar a Monseñor Casale para deducir que no todo en la Iglesia es lo que el Sr. Rawandi pretende. Es muy parcial.

Si se fija, él comenzó gratuitamente a discutirme que un comatoso fuera persona a partir del 10 de enero, después de un mensaje en el que literalmente digo al Sr. Sabadell: &quot;Como si una persona que está en coma ya no fuera un ser humano, por no pensar ni sentir emoción alguna&quot;. Esta discusión ya viene, por tanto, del propio &quot;post&quot; del Sr. Sabadell.

De hecho, el Sr. Rawandi empezó a sostener que un paciente humano en coma reversible es persona, pero no si está en irreversible. Lo cual, aunque me parecía un dislate (desmontable, por eso lo seguí)... ¡me daba exactamente igual para los fines que yo pretendía explicarle al Sr. Sabadell!

En esta derivación sobre estados de la consciencia nos habíamos olvidado totalmente de la Iglesia. Pero, a partir del 24 de enero, el Sr. Rawandi introdujo el caso de Eluana Englaro, metiendo gratuitamente a la Iglesia en ella.

Yo había oído campanas sabe Dios dónde, pero desconocía el caso de cerca, como en realidad todos los que sólo ven los telediarios sin tratar de profundizar más. Le contesté que tampoco tiene por qué presumirse fuera de la Iglesia dejarla morir en su caso específico, basándome en el propio catecismo. Más tarde, incluso le cité la opinión pública concreta de un obispo (dicho Casale). Es una discusión que está abierta entre los expertos, dentro y fuera de la Iglesia; así que, para ser justo, debería dejar a ésta aparte, ya que, al participar ella de ambas opiniones (es una religión, y en ella caben tendencias), meterla en la trifulca es sólo introducir ruido en el debate. Y, por parte del Sr. Berlusconi y su gobierno, ya he dicho todo lo que hay e incluso lo que pienso de él.

¿Qué ocurre? Que el Sr. Rawandi es mero transmisor del ruido de los propios medios... yo sostengo que siendo parciales en su mayoría, y sólo prestando oídos a lo que dice parte de la Iglesia, y además achacándole a ésta una decisión que corresponde al Sr. Berlusconi. Si este señor y su gobierno hacen lo que les dice la Iglesia, ¿por qué se atienen a Lozano y no a Casale? De hecho, si no les diera la gana de seguir a Lozano, ni a ninguno de los dos, ¿qué les iba a pasar? Si tantos italianos son partidarios de la muerte de Eluana ¿por qué otro partido puede desobedecer a la Iglesia para ganar votos, y el del Sr. Berlusconi, que según parece ser antepone el ser populista a todo lo demás, no puede?

Conclusión: ¿qué interés tuvo el Sr. Rawandi de meter a la Iglesia en una discusión que, en principio, le era ajena? ¿No podríamos dejar de una vez lo que dicen los medios, ir a consultar el catecismo por el que la Iglesia se rige, las leyes italianas y sacar nuestras propias conclusiones?

O, mejor aún: ¿no podríamos ir al grano, sin introducir ruido en la discusión original?

Un saludo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Darkman:</p>
<p>Como uno de los contendientes, debo pronunciarme para darle las gracias por su calificación del debate. Le aseguro que, por mi parte, también lo estoy pasando muy bien.</p>
<p>Estoy totalmente de acuerdo con Vd. en lo que dice acerca de que la definición de &#8220;persona&#8221; no debería ser relevante en este tema concreto al que nos ha llevado el debate (el coma, el estado vegetativo, Eluana, etc.) Todos los seres que nacen tienen derecho a vivir sin necesidad de ser personas. ¿Qué me dice de las plantas, o de los demás animales que no sean los humanos?</p>
<p>Pero he tenido que entrar al trapo, porque ahí basa toda su argumentación el Sr. Rawandi, para quien si no se es persona no se tiene derecho a la vida. Extraigo palabras suyas directamente: &#8220;por definición, un paciente en estado vegetativo irreversible ha perdido completamente su vida mental y nunca va a poder recuperarla. Por tanto, ese paciente ya ha dejado de ser persona&#8221; (12 de enero). &#8220;La discusión acerca de las personas inconscientes tiene relevancia ética justamente porque antes de entrar en el estado de inconsciencia eran personas en vez de, por ejemplo, insectos&#8221; (17 de enero). &#8220;Si ese organismo es persona, entonces tiene derecho a la vida; en cambio, si ese organismo no es persona, entonces carece de derecho a la vida&#8221; (19 de enero), etc.</p>
<p>Parece ser que basa toda su argumentación en eso, porque le interesa demostrar que alguien en coma ha dejado de ser persona y, por tanto, ya no tiene derecho a la vida por esto. Por lo visto, es su sostén para mantener que, por no tener consciencia, el embrión no tiene derecho a la vida: &#8220;Las iglesias cristianas más retrógradas insisten en llamar persona al embrión, pero eas organizaciones jamás han aportado argumento racional alguno en favor de tan descabellada tesis&#8221; (9 de enero).</p>
<p>La pregunta es: ¿puede aportarse un argumento racional para decir si se es persona o no? ¡Él no me lo ha aportado! Todos los que ha pretendido que lo fueran, han resultado desmontables.</p>
<p>Yo, lo que digo es que podemos discutir que el embrión tenga derecho a la vida o no, pero nunca basándonos en eso. ¡Porque, como Vd. bien insinúa, no hace falta ser persona para tener derecho a la vida!</p>
<p>En el fondo, sostengo que el hecho de que se haya de dejar morir a alguien no tiene por qué querer decir que ya no sea persona. ¿Es que no tienen derecho a la vida las plantas y los demás animales, no considerados personas? Colateralmente, he defendido que sólo hay que ver el catecismo y escuchar a Monseñor Casale para deducir que no todo en la Iglesia es lo que el Sr. Rawandi pretende. Es muy parcial.</p>
<p>Si se fija, él comenzó gratuitamente a discutirme que un comatoso fuera persona a partir del 10 de enero, después de un mensaje en el que literalmente digo al Sr. Sabadell: &#8220;Como si una persona que está en coma ya no fuera un ser humano, por no pensar ni sentir emoción alguna&#8221;. Esta discusión ya viene, por tanto, del propio &#8220;post&#8221; del Sr. Sabadell.</p>
<p>De hecho, el Sr. Rawandi empezó a sostener que un paciente humano en coma reversible es persona, pero no si está en irreversible. Lo cual, aunque me parecía un dislate (desmontable, por eso lo seguí)&#8230; ¡me daba exactamente igual para los fines que yo pretendía explicarle al Sr. Sabadell!</p>
<p>En esta derivación sobre estados de la consciencia nos habíamos olvidado totalmente de la Iglesia. Pero, a partir del 24 de enero, el Sr. Rawandi introdujo el caso de Eluana Englaro, metiendo gratuitamente a la Iglesia en ella.</p>
<p>Yo había oído campanas sabe Dios dónde, pero desconocía el caso de cerca, como en realidad todos los que sólo ven los telediarios sin tratar de profundizar más. Le contesté que tampoco tiene por qué presumirse fuera de la Iglesia dejarla morir en su caso específico, basándome en el propio catecismo. Más tarde, incluso le cité la opinión pública concreta de un obispo (dicho Casale). Es una discusión que está abierta entre los expertos, dentro y fuera de la Iglesia; así que, para ser justo, debería dejar a ésta aparte, ya que, al participar ella de ambas opiniones (es una religión, y en ella caben tendencias), meterla en la trifulca es sólo introducir ruido en el debate. Y, por parte del Sr. Berlusconi y su gobierno, ya he dicho todo lo que hay e incluso lo que pienso de él.</p>
<p>¿Qué ocurre? Que el Sr. Rawandi es mero transmisor del ruido de los propios medios&#8230; yo sostengo que siendo parciales en su mayoría, y sólo prestando oídos a lo que dice parte de la Iglesia, y además achacándole a ésta una decisión que corresponde al Sr. Berlusconi. Si este señor y su gobierno hacen lo que les dice la Iglesia, ¿por qué se atienen a Lozano y no a Casale? De hecho, si no les diera la gana de seguir a Lozano, ni a ninguno de los dos, ¿qué les iba a pasar? Si tantos italianos son partidarios de la muerte de Eluana ¿por qué otro partido puede desobedecer a la Iglesia para ganar votos, y el del Sr. Berlusconi, que según parece ser antepone el ser populista a todo lo demás, no puede?</p>
<p>Conclusión: ¿qué interés tuvo el Sr. Rawandi de meter a la Iglesia en una discusión que, en principio, le era ajena? ¿No podríamos dejar de una vez lo que dicen los medios, ir a consultar el catecismo por el que la Iglesia se rige, las leyes italianas y sacar nuestras propias conclusiones?</p>
<p>O, mejor aún: ¿no podríamos ir al grano, sin introducir ruido en la discusión original?</p>
<p>Un saludo.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: José Benito</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2304</link>
		<dc:creator>José Benito</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2009 19:04:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://masabadell.wordpress.com/?p=586#comment-2304</guid>
		<description>Sr. Rawandi:

Qué pena me da Vd. Una vez más, se ha comido la monda y ha tirado el plátano. Destila tirria y envidia. Como no tiene mejores argumentos que dar, y aun tiene miedo a documentarse, cosa a la que yo no temo en absoluto, me echa en cara que piense y me moleste en buscar documentación llamando &quot;colosal verborrea&quot; a los datos que aporto. Trata de imponer su pueblerina opinión como si fuera la sabiduría omnisciente del Mago de Oz. No me discute nada: se dedica a decir que las cosas son así porque sí, porque las dice Vd. y ya está. Impone su fatua opinión sin dar razones. Obligatorio creerle porque sí. ¿Ve como Vd. es más religioso que nadie, Sr. Rawandi? ¿Quién tiene más dogmas que Vd.? Vd. es más papista que el Papa.

Y tampoco le tengo miedo a escribir. Seguiré escribiendo mientras haya alguien que pueda leer aunque no lo haga. De hecho, Vd. sabe que pudimos haber seguido esta discusión en mi blog pero preferí pasarme aquí porque no necesito ser leído por quien ve un texto largo y no se detiene a dedicarle el tiempo suficiente para reflexionar. Me da igual, Sr. Rawandi. Estos textos no son una clase: No tengo que enseñarle nada, que supongo que ya será mayorcito.

Ahora descubro que Vd., siguiendo la teoría del Sr. Sabadell, entre la dichosa mujer del ejemplo y un elefante salvaría Vd. al elefante sólo porque, como es un amontonamiento de mayor número de células probablemente autoconscientes (ni siquiera es seguro) es más persona. Ha caído Vd. en lo hilarante, Sr. Rawandi. Seguramente habrá muchos riéndose al leer su espantoso ridículo. Si es verdad que el tal manuelabeledo (así lo escribe él) quiere decir eso que Vd. pone en su nota, debe ser un auténtico analfabeto, pero lo dudo. Lo siento, pero tiene más genes de ser humano la persona sin cerebro de la que habla el vínculo al que le envié que cualquier gorila, Sr. Rawandi.

Creí que iba a sacar Vd. la deducción correcta, Sr. Rawandi, pero no lo hará porque molesta mucho a los vividores (no digo vivientes) de ese mundo fofo y desfondado al que Vd. pertenece, todo pura imagen pero cadáver podrido y maloliente por dentro, Sr. Rawandi. Podrido y maloliente: así hacen su agosto el “famoseo”, los roperos, modistos y maniquíes (los célebres “horteras” del siglo XIX, de donde nos viene la palabra: véanse las novelas de Galdós, “Fortunata y Jacinta”, v. gr.), las cirugías estéticas, los cosméticos, los desodorantes y los perfumes: nada más que pura fachada para ocultar las vergüenzas, que es lo que interesa a los subidillos a la parra, mientras los que no comulgamos con su sociedad de consumo peleamos para no morirnos de hambre explotados, en el paro o donde nos dejen arrinconarnos.

Ahora vaya Vd. a apuntarse a la filosofía que le parezca. Es problema suyo. Yo, con avisarle, tengo bastante. Lo único que siento (y por eso empecé a escribir en este foro) es que gente que presume de atea se dedique a extender mentiras, realmente al servicio de dioses como Barleno (el del Sr. Sabadell, con todos los respetos) o  Mamón (el de Vd.) Y que, aun encima, se dediquen a hacer labor de zapa y desprestigio a quienes tienen principios, retorciendo las verdades en trampas para paletos. Ahí le quería yo ver. Pero además, si aun encima son gente que tiene conocimientos (como estimo del Sr. Sabadell, no sé Vd.), es una pena porque resultan patéticos, pues el tener nociones de materias interesantes en un ámbito en el que se han especializado con anteojeras, no significa que se sepa de todo; y, con objeto de utilizar parcialmente su ciencia, están mezclando ésta con equivocaciones que la rebajan, haciéndoles inmerecidamente indignos de crédito en su propio campo ante gente que sabe más de los asuntos en los que se inmiscuyen. Como dice la famosa canción de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, “su realidad es sólo confusión”, simplemente porque sustituyen saber por opinar: el mal de nuestro tiempo, ya lo he dicho anteriormente. ¿Cómo pretenden decir que saben algo de cosas que ya desprecian aun antes de conocerlas a fondo? ¡Precisamente, éste es el motivo de las guerras: la ignorancia del otro, involuntaria o deliberada, añadida a la falta de raciocinio, Sr. Rawandi!

Vd. no tiene ni idea porque no piensa. Le he dado todo tipo de datos y vínculos a páginas web, pero ha sido totalmente incapaz de relacionarlos. Le he invitado a pensar y, por supuesto, lo ha hecho igual que lo haría uno de esos amigos suyos chimpancés.

¿No será que se nace por imposición y se vive por deber? Dígame Vd. si hay otra elección, Sr. Rawandi. Y tanto la ejecución de lo impuesto como el ejercicio del deber son derechos. Sólo visto así tienen justificación actos como la defensa propia o el impedimento del suicidio (y, por supuesto, de la eutanasia, etc.) Y por eso también, el deber de mantenernos vivos pasa a quienes sean responsables de nosotros mientras no podamos valernos por nuestra propia mano, Sr. Rawandi. A nuestros padres, tutores, o quienesquiera que sean. A un bebé recién nacido, ¿usted por qué lo mantendría vivo, Sr. Rawandi? ¿Por el “pasado del organismo” o por su futuro? ¿Qué piensa un bebé recién nacido? ¿Sabe Vd. seguro, positivamente, que esa criatura es autoconsciente? ¿Se da cuenta de que, cuanto más avanzamos en nuestras reflexiones, más ridículos y hueros, faltos de soporte alguno, resultan sus argumentos, por mucho que haya por ahí gurúes machacándonos la olla repetitiva y gesticulantemente, como “hip-hoperos” con su retahíla, para que acabemos creyéndonoslos y todo?

Todo el secreto está en cómo uno se tome ese deber de vivir. Lo demás es puro discurso retórico vacío y cuento chino, pompitas de colorines, darle vueltas a la noria como el asno, que se pasa el día sacando agua del pozo y se muere de sed sin pasársele por la mente que puede bebérsela. Y por eso le dije en otro mensaje que la declaración de los derechos humanos es incompleta y redundante. “Derecho a la vida…” ¡Pues vaya gilipollez! ¡Si nacemos porque la Naturaleza nos lo impone! Ni siquiera podemos decir que sean nuestros padres quienes lo hagan, porque tenemos el ejemplo de los animales y las plantas naciendo por ahí sin que sus progenitores tengan capacidad racional para imponerles nada. Pero, ¿qué clase de derecho es la vida? Éste es el verdadero “quid” de la cuestión, Sr. Rawandi.

Hay más. Incluso me he servido para combatirle a Vd. de la entrevista a don Pablo, con objeto de que no me diga que soy parcial y que escojo las fuentes que me convienen. Me venía especialmente bien este ejemplo. Vea cómo ese señor no se corta en arremeter irreflexivamente contra la Iglesia todo lo que le da la gana, cual cornúpeta contra burladero, casi igual que Vd. Claro que, para Vd., la palabra de Dios son las opiniones premasticadas, no las que Vd. pueda formarse viendo todas las fuentes, incluidas las imparciales. Y las opiniones premasticadas que a Vd. le interesen. Da Vd. lástima.

Después de haber tenido la oportunidad de ver la información que he aportado a lo largo de estos mensajes (y que no es ni mucho menos total), a la vista de ese artículo debería estar Vd. en una posición ventajosa para apreciar cómo alguien se dedica a exponer públicamente una opinión como si fuera el Gran Oráculo, en lugar de lo que se sabe sobre el tema. Buscando información en todos los bandos, no sólo en uno; y, sobre todo, en lugares ajenos a esta polémica, y con el simple conocimiento de una serie de nociones claras, todo o casi todo lo que dice ahí D. Pablo se puede discutir combatiéndolo con buenos argumentos. Le he aportado a Vd. en este foro, incluso vínculos hacia páginas donde se explican hechos del cerebro durante el estado vegetativo, y a una página que ilustra de cómo hasta es dudoso negar que sea humano alguien que haya nacido sin cerebro. Y va ese señor, y se atreve a decir con todo su aplomo lo que dice. Ni una palabra de toda la información imparcialmente deducible de lo que yo le he suministrado, Sr. Rawandi: que lo que ocurre en el cerebro de una persona en estado vegetativo se está aún desentrañando, que nadie sabe ni media palabra de nada en este tema, y que unos entendidos dicen unas cosas y otros otras. ¿Se da cuenta Vd. de cómo los medios y las personas interesadas y parciales tratan de modificar nuestra opinión? ¿Cómo puede alguien erigirse en poseedor de la razón, cuando se trata de temas candentes cuya solución se ignora? ¡Grave misterio, Sr. Rawandi! Vd. puede ser seguidor de lo que dice D. Pablo, y hasta yo mismo. Pero lo que no podemos afirmar es que el partido tomado a su lado deje de ser una simple opinión nuestra; o una simpatía, si quiere. De ahí a que tengamos razón, hay un abismo. ¡No podemos despreciar la postura contraria, en este caso tan fundada al menos como la nuestra, cuando no más (como se está viendo)! Y, ante este conflicto, sería de necios actuar de una forma imprudente. ¿Qué es lo prudente y qué no? Queda a su decisión, Sr. Rawandi. En lo tocante a Eluana, hay un grupo de obispos (no le niego que el que lleva la voz cantante, si quiere, pero sí que sea toda la Iglesia) que se ha decantado por ver en esa persona su necesidad de ser alimentada. En otros casos… pues habría que analizarlos por separado. Al igual que las personas, las variantes en las situaciones pueden ser infinitas. No sé por qué tiran contra la Iglesia por poner en práctica algo hoy tan de moda que los más tiquismiquis de esta sociedad no dejan de machacarnos perpetuamente con ello, Sr. Rawandi: la individualización. Quienes nos dedicamos a la enseñanza lo hemos sufrido especialmente.

¿Ha visto Vd. una película titulada “Johnny cogió su fusil”? Es del año 1971, y está basada en un “best seller” de entonces, por lo que ya se presenta evidentemente obsoleta en muchos de sus aspectos, pero aun así sigue siendo sumamente ilustrativa acerca de lo que se puede pasar por la mente de una persona en un estado físico y psíquico tan lamentable que no le permita comunicarse con el mundo exterior. Véala hasta el final. Entonces, ¿le habrá valido o no le habrá valido la pena esa experiencia, Sr. Rawandi? ¿Habrá aprendido algo de ella, que al fin y al cabo es lo importante? ¿Es o no es persona el protagonista? Creo que nos enseña algo muy importante, Sr. Rawandi: la persona está encerrada dentro, encarcelada aun en contra de lo que casi siempre creemos saber incluso de nosotros mismos. También se es persona mientras se pueda ser amado, amar y, sobre todo, aprender. No importa el estado. Lea esos “best sellers” y vea esas películas, en lugar de “El Código da Vinci”. Que me parece que tiene Vd. la cabeza llena de fantasías… mejor dicho, de fantasmadas.

Y suma y sigue. El ser humano es religioso por naturaleza, Sr. Rawandi, circunstancia que se carcajea de lo mucho que a Vd. le repatee. De hecho, somos el único animal que tiene religión: es una característica propia nuestra. No se puede tener religión, si no hay razón. Dicho de otro modo: si la razón puede ser considerada como un sistema matemático, la religión es siempre la recámara  para la obligatoria proposición metamatemática de Gödel. O si, basándonos en la autoridad de gente más sabia que nosotros (y aquí sí le concedo que es una postura escogida por mi parte, pero hay una razón: dígame una forma científica mejor de abordar el tema de la existencia o no existencia de Dios; es decir, tanto la religión en su sentido “tradicional” como el ateísmo), creemos que la matemática es efectiva porque representa el lenguaje subyacente del lenguaje humano y a la vez es la descripción más fiable del Universo, no puede haber solución a ese dilema: está demostrado matemáticamente que nunca la habrá. Lo han dicho personas mucho más inteligentes que todos los que estamos en este foro juntos, incluido el Sr. Sabadell. Quien se crea que la Ciencia lo va a resolver todo alguna vez, que se olvide. Hasta los científicos que presumen de más ateos. Einstein le dijo a Max Born: “usted cree en un Dios que juega a los dados, y yo en la ley y el orden absolutos”. Y el matemático Ian Stewart añadió: “Y, aunque Dios jugara a los dados, ganaría”. Si se fija, ninguno de los tres obliga a la no existencia de Dios, porque no puede. Más bien, al final Dios juega con la banca. Por esto, la religión acompaña obligatoriamente a la razón. De hecho, la religión sí que es definitoria de la persona, porque ésta profesa a aquélla incluso inconscientemente. Por esto, aunque se crea ateo, el que esto no sea una religión sólo es una ilusión de tantas. Vea: entre los “ateos”, unos hacen su dios de una simple botella de alcohol (recuerde el cuento de Stevenson de “El diablillo de la botella”), otros de una persona por la cual mantienen una pasión o de ésta misma (recuerde Calisto, en ”La Celestina”: “Melibeo soy y a Melibea adoro y en Melibea creo y a Melibea amo”), del dinero, de la ciencia, de una ideología política… hay para escoger. Sólo que no le llaman dios: diferente es que, en su alergia a esta palabra, no se den cuenta o no quieran ver que lo es. Pero mantenga una conversación de cierta profundidad con un agudo observador, y éste le dirá qué religión practica Vd., a qué dios adora y hasta cuáles son sus ritos. Incluso, los ateos más pardillos, los peoncillos del ateísmo que no tienen otra cosa en qué pensar para olvidarse de que existe la religión, erigen al propio ateísmo en su causa religiosa. Dígame, si no, por qué necesitan salir en la televisión y poner anuncios en los autobuses, si no es para ganarse las simpatías del público y, como último fin, hacer prosélitos. Precisamente, lo que “huele a cuerno quemado” de los ateos es que no se cansen de acusar de que algún interés tiene que haber detrás del proselitismo por parte de las demás religiones, mientras ellos se dedican a darse autobombo, y a hacer propaganda de su estado de ateos como el mejor de los posibles. ¿No será que cree el ladrón que todos son de su condición? Porque no, detrás de su deseo de anunciarse no tiene que haber ningún interés, Sr. Rawandi. No: mantener a su botella (o salidas de copas, que sería lo mismo), su querido/a, su residencia de Miami, su colección de barbies, el esmalte de su chopper, los modelitos de su chihuahua o ese almacén de dinero envidiado por el tío Gilito no es adorar ni tener interés en sostener a ningún dios, ritos incluidos, Sr. Rawandi.

Y luego, exactamente igual que todos. Los ateos son perfectos, carecen de defectos y culpan a las instituciones y a los credos de las faltas imputables a las personas que los integran. Aun encima, se dedican a criticar, a decir a las religiones lo que tienen que hacer, a sugerirles, cuando no marcarles, la recta pauta de conducta, que es la que ellos dictan, por supuesto, desde su punto de vista inmanente, imparcial. Porque la religión no tiene que creer en un Dios: tiene que creer en ellos, como seres superiores que son para ordenar el Universo. Hacer a su Dios a conveniencia para tenerles contentos a ellos.

Y por fin, cuando se les agotan los argumentos, recurren a lo de siempre: la tenebrosidad medieval, la “cruzada albigense”, la Inquisición, la Leyenda Negra. Uuuuh, qué miedo... Como si no hubiera matanzas que recordarles en nombre del ateísmo que se estaban cometiendo aun ayer, sin salirnos de pleno siglo XX, Sr. Rawandi, y las que siguen y seguirán. ¿Qué me dice de Stalin, de Hitler, de Mao? No necesito más nombres (que los hay en buen número) porque, en aras de la irreligiosidad,  sólo cualquiera de estos tres es responsable de más muertes en un solo año de su vida que toda la Inquisición europea en su historia al completo. Yo viví un trienio en Georgia; un privilegio, asombroso país y también la tierra de Stalin; y, por boca de los directamente afectados, podría contarle mil historias sobre lo que les ocurría a los eclesiásticos y a la gente sorprendida asistiendo al culto en la época del dictador, cuando la religión estaba prohibida. Pero estos casos no, no son una vergüenza, claro. ¡Menos mal que los ateos no tienen Papa, Sr. Rawandi! ¡Porque vaya papeleta le aguardaría! Por lo visto, el Papa sirve para pedir perdón por los errores que cometieron las personas en nombre de la Iglesia que dirige (como si fuera culpa de esta misma), a quienes se harían cruces si Zapatero tuviera que ir por ahí disculpándose por los dislates que, en nombre del Estado, cometen algunos jueces de esta democracia que lo es sólo en dos tercios (le recuerdo que, por mucho que presumamos de “democracia”, en España todavía hay uno de los tres poderes que permanece tecnocrático-endogámico porque prácticamente se elige a sí mismo sin que el pueblo intervenga directamente, que se supone independiente pero que tiene algún miembro tan notoriamente ligado a la maquinaria de algún partido que hasta ha ejercido públicamente en él participando en los otros poderes; un poder cuyos agentes, de carácter vitalicio y sostenidos con nuestros impuestos obligatorios, cobran bastante más que cualquier cardenal vaticano, a pesar de estar éstos pagados voluntariamente por los fieles; y que todavía todo sería muy bonito si muchos de los cuales dichos formantes de ese poder al que me refiero, encima no tuvieran la geta de ponerse en huelga como si trabajaran en cualquier empresa privada con un patrón rácano al que meter en vereda, burlándose así del resto de los españoles, incluidos tres millones trescientos mil parados de los que un tercio no cobra nada… ¿No es de juzgado de guardia? Pues como el juzgado de guardia son ellos mismos, los demás tenemos que mirarles con cara de bobos y comérnoslos con patatas fritas. Es la Ley del Rodillo. ¡Vaya justicia de la que formarán parte estos pollos! ¡Como para creer en ella…! ¿Ha oído Vd. hablar alguna vez de una huelga de obispos, Sr. Rawandi? Después digamos de los estadounidenses, que sostendrán burradas, como todo el mundo por cierto, pero que nos arrollan en religiosidad y en democracia. Le concedo que hay que fijarse en qué religión se escoge, pero ¿no es casualidad, que asocien precisamente ambas cosas? Sus billetes ponen “Confiamos en Dios” desde ayer, que su historia empezó ayer, y aquí nos reíamos del “por la Gracia de Dios” de Franco, simple formulismo tradicional que nos había llegado en el dinero desde los tiempos de Constantino, si uno se descuida. Los estadounidenses eligen hasta a los jueces. ¿A cuántos de los actuales jueces españoles elegiría Vd.? ¿No será el afán de notoriedad de algunos, un intento de justificarse ante los ciudadanos a la vista en lontananza de las orejas del lobo? Si nuestros teóricos “ateos”, ya que se dicen tales, dedicaran sus esfuerzos a criticar y combatir las situaciones incoherentes de este fatuo y presuntuoso estado laico, en vez de la religión, de la que supuestamente deberían desentenderse y olvidarse por su presunta ausencia de la misma, otro gallo nos cantaría. ¡Ah, no! Esto no conviene, Sr. Rawandi. Lo fetén es desviar la atención hacia temas bizantinos, cuya repercusión nos traiga al pairo: cuando no es la religión, que si la figura del Rey, que si republicanos o monárquicos, que si no sé qué herencias de Franco, que si en la época de los Reyes Católicos, que si no sé de qué polvos qué lodos… Bla, bla, bla…)

Y desengáñese, Sr. Rawandi: crasa y risible necedad es no seguir determinado principio por atender a los asesinatos cometidos en nombre del mismo. Piense Vd. así, y acabará por no hacer nada en esta vida. Busque una causa por la que no se haya matado alguna vez en la Historia, e irá de culo. Los seres humanos han sentido siempre el deseo, el ansia, o hasta si Vd. quiere la necesidad de matarse los unos a los otros; y cualquier razón justa o injusta, buena o mala, ha servido de excusa para ello. Ninguna está libre de pecado: ni política, ni religiosa, ni científica (¿recuerda al Dr. Klein, Sr. Rawandi?), ni siquiera el ateísmo (que no deja de ser una causa religiosa como otra cualquiera). Y, dentro de esta última, llámele equis: quien pague, seguirá siendo aquí el no ateo. Luego, cuando uno se apunta a una causa, hay que seguirla por ella misma y punto. ¿Que es justa en sí misma? Muy bien. ¿Que uno cree que ella misma es injusta? No la coja y combátala, pero no ponga como disculpa que se ha matado en nombre de ella porque ahí la de Vd. tampoco estará libre de pecado.

Es todo así, Sr. Rawandi. Las calificaciones fuertes vienen expuestas por los hechos mismos, por la propia estupidez e inmadurez de ciertas vacas sagradas (fíjese qué ajustada expresión) a las que hoy los medios conceden más importancia de la que merece su cortedad de ideas y falta de principios. No hace falta andar por ahí gritándolas a los cuatro vientos, ni insultando directamente a nadie. Que si es una vergüenza… Que si es un tal y cual…

En fin. Cada quién tiene lo que se merece, y aquí estamos como estamos, cada vez más muertos de hambre y sin trabajo. Por algo será.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Rawandi:</p>
<p>Qué pena me da Vd. Una vez más, se ha comido la monda y ha tirado el plátano. Destila tirria y envidia. Como no tiene mejores argumentos que dar, y aun tiene miedo a documentarse, cosa a la que yo no temo en absoluto, me echa en cara que piense y me moleste en buscar documentación llamando &#8220;colosal verborrea&#8221; a los datos que aporto. Trata de imponer su pueblerina opinión como si fuera la sabiduría omnisciente del Mago de Oz. No me discute nada: se dedica a decir que las cosas son así porque sí, porque las dice Vd. y ya está. Impone su fatua opinión sin dar razones. Obligatorio creerle porque sí. ¿Ve como Vd. es más religioso que nadie, Sr. Rawandi? ¿Quién tiene más dogmas que Vd.? Vd. es más papista que el Papa.</p>
<p>Y tampoco le tengo miedo a escribir. Seguiré escribiendo mientras haya alguien que pueda leer aunque no lo haga. De hecho, Vd. sabe que pudimos haber seguido esta discusión en mi blog pero preferí pasarme aquí porque no necesito ser leído por quien ve un texto largo y no se detiene a dedicarle el tiempo suficiente para reflexionar. Me da igual, Sr. Rawandi. Estos textos no son una clase: No tengo que enseñarle nada, que supongo que ya será mayorcito.</p>
<p>Ahora descubro que Vd., siguiendo la teoría del Sr. Sabadell, entre la dichosa mujer del ejemplo y un elefante salvaría Vd. al elefante sólo porque, como es un amontonamiento de mayor número de células probablemente autoconscientes (ni siquiera es seguro) es más persona. Ha caído Vd. en lo hilarante, Sr. Rawandi. Seguramente habrá muchos riéndose al leer su espantoso ridículo. Si es verdad que el tal manuelabeledo (así lo escribe él) quiere decir eso que Vd. pone en su nota, debe ser un auténtico analfabeto, pero lo dudo. Lo siento, pero tiene más genes de ser humano la persona sin cerebro de la que habla el vínculo al que le envié que cualquier gorila, Sr. Rawandi.</p>
<p>Creí que iba a sacar Vd. la deducción correcta, Sr. Rawandi, pero no lo hará porque molesta mucho a los vividores (no digo vivientes) de ese mundo fofo y desfondado al que Vd. pertenece, todo pura imagen pero cadáver podrido y maloliente por dentro, Sr. Rawandi. Podrido y maloliente: así hacen su agosto el “famoseo”, los roperos, modistos y maniquíes (los célebres “horteras” del siglo XIX, de donde nos viene la palabra: véanse las novelas de Galdós, “Fortunata y Jacinta”, v. gr.), las cirugías estéticas, los cosméticos, los desodorantes y los perfumes: nada más que pura fachada para ocultar las vergüenzas, que es lo que interesa a los subidillos a la parra, mientras los que no comulgamos con su sociedad de consumo peleamos para no morirnos de hambre explotados, en el paro o donde nos dejen arrinconarnos.</p>
<p>Ahora vaya Vd. a apuntarse a la filosofía que le parezca. Es problema suyo. Yo, con avisarle, tengo bastante. Lo único que siento (y por eso empecé a escribir en este foro) es que gente que presume de atea se dedique a extender mentiras, realmente al servicio de dioses como Barleno (el del Sr. Sabadell, con todos los respetos) o  Mamón (el de Vd.) Y que, aun encima, se dediquen a hacer labor de zapa y desprestigio a quienes tienen principios, retorciendo las verdades en trampas para paletos. Ahí le quería yo ver. Pero además, si aun encima son gente que tiene conocimientos (como estimo del Sr. Sabadell, no sé Vd.), es una pena porque resultan patéticos, pues el tener nociones de materias interesantes en un ámbito en el que se han especializado con anteojeras, no significa que se sepa de todo; y, con objeto de utilizar parcialmente su ciencia, están mezclando ésta con equivocaciones que la rebajan, haciéndoles inmerecidamente indignos de crédito en su propio campo ante gente que sabe más de los asuntos en los que se inmiscuyen. Como dice la famosa canción de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, “su realidad es sólo confusión”, simplemente porque sustituyen saber por opinar: el mal de nuestro tiempo, ya lo he dicho anteriormente. ¿Cómo pretenden decir que saben algo de cosas que ya desprecian aun antes de conocerlas a fondo? ¡Precisamente, éste es el motivo de las guerras: la ignorancia del otro, involuntaria o deliberada, añadida a la falta de raciocinio, Sr. Rawandi!</p>
<p>Vd. no tiene ni idea porque no piensa. Le he dado todo tipo de datos y vínculos a páginas web, pero ha sido totalmente incapaz de relacionarlos. Le he invitado a pensar y, por supuesto, lo ha hecho igual que lo haría uno de esos amigos suyos chimpancés.</p>
<p>¿No será que se nace por imposición y se vive por deber? Dígame Vd. si hay otra elección, Sr. Rawandi. Y tanto la ejecución de lo impuesto como el ejercicio del deber son derechos. Sólo visto así tienen justificación actos como la defensa propia o el impedimento del suicidio (y, por supuesto, de la eutanasia, etc.) Y por eso también, el deber de mantenernos vivos pasa a quienes sean responsables de nosotros mientras no podamos valernos por nuestra propia mano, Sr. Rawandi. A nuestros padres, tutores, o quienesquiera que sean. A un bebé recién nacido, ¿usted por qué lo mantendría vivo, Sr. Rawandi? ¿Por el “pasado del organismo” o por su futuro? ¿Qué piensa un bebé recién nacido? ¿Sabe Vd. seguro, positivamente, que esa criatura es autoconsciente? ¿Se da cuenta de que, cuanto más avanzamos en nuestras reflexiones, más ridículos y hueros, faltos de soporte alguno, resultan sus argumentos, por mucho que haya por ahí gurúes machacándonos la olla repetitiva y gesticulantemente, como “hip-hoperos” con su retahíla, para que acabemos creyéndonoslos y todo?</p>
<p>Todo el secreto está en cómo uno se tome ese deber de vivir. Lo demás es puro discurso retórico vacío y cuento chino, pompitas de colorines, darle vueltas a la noria como el asno, que se pasa el día sacando agua del pozo y se muere de sed sin pasársele por la mente que puede bebérsela. Y por eso le dije en otro mensaje que la declaración de los derechos humanos es incompleta y redundante. “Derecho a la vida…” ¡Pues vaya gilipollez! ¡Si nacemos porque la Naturaleza nos lo impone! Ni siquiera podemos decir que sean nuestros padres quienes lo hagan, porque tenemos el ejemplo de los animales y las plantas naciendo por ahí sin que sus progenitores tengan capacidad racional para imponerles nada. Pero, ¿qué clase de derecho es la vida? Éste es el verdadero “quid” de la cuestión, Sr. Rawandi.</p>
<p>Hay más. Incluso me he servido para combatirle a Vd. de la entrevista a don Pablo, con objeto de que no me diga que soy parcial y que escojo las fuentes que me convienen. Me venía especialmente bien este ejemplo. Vea cómo ese señor no se corta en arremeter irreflexivamente contra la Iglesia todo lo que le da la gana, cual cornúpeta contra burladero, casi igual que Vd. Claro que, para Vd., la palabra de Dios son las opiniones premasticadas, no las que Vd. pueda formarse viendo todas las fuentes, incluidas las imparciales. Y las opiniones premasticadas que a Vd. le interesen. Da Vd. lástima.</p>
<p>Después de haber tenido la oportunidad de ver la información que he aportado a lo largo de estos mensajes (y que no es ni mucho menos total), a la vista de ese artículo debería estar Vd. en una posición ventajosa para apreciar cómo alguien se dedica a exponer públicamente una opinión como si fuera el Gran Oráculo, en lugar de lo que se sabe sobre el tema. Buscando información en todos los bandos, no sólo en uno; y, sobre todo, en lugares ajenos a esta polémica, y con el simple conocimiento de una serie de nociones claras, todo o casi todo lo que dice ahí D. Pablo se puede discutir combatiéndolo con buenos argumentos. Le he aportado a Vd. en este foro, incluso vínculos hacia páginas donde se explican hechos del cerebro durante el estado vegetativo, y a una página que ilustra de cómo hasta es dudoso negar que sea humano alguien que haya nacido sin cerebro. Y va ese señor, y se atreve a decir con todo su aplomo lo que dice. Ni una palabra de toda la información imparcialmente deducible de lo que yo le he suministrado, Sr. Rawandi: que lo que ocurre en el cerebro de una persona en estado vegetativo se está aún desentrañando, que nadie sabe ni media palabra de nada en este tema, y que unos entendidos dicen unas cosas y otros otras. ¿Se da cuenta Vd. de cómo los medios y las personas interesadas y parciales tratan de modificar nuestra opinión? ¿Cómo puede alguien erigirse en poseedor de la razón, cuando se trata de temas candentes cuya solución se ignora? ¡Grave misterio, Sr. Rawandi! Vd. puede ser seguidor de lo que dice D. Pablo, y hasta yo mismo. Pero lo que no podemos afirmar es que el partido tomado a su lado deje de ser una simple opinión nuestra; o una simpatía, si quiere. De ahí a que tengamos razón, hay un abismo. ¡No podemos despreciar la postura contraria, en este caso tan fundada al menos como la nuestra, cuando no más (como se está viendo)! Y, ante este conflicto, sería de necios actuar de una forma imprudente. ¿Qué es lo prudente y qué no? Queda a su decisión, Sr. Rawandi. En lo tocante a Eluana, hay un grupo de obispos (no le niego que el que lleva la voz cantante, si quiere, pero sí que sea toda la Iglesia) que se ha decantado por ver en esa persona su necesidad de ser alimentada. En otros casos… pues habría que analizarlos por separado. Al igual que las personas, las variantes en las situaciones pueden ser infinitas. No sé por qué tiran contra la Iglesia por poner en práctica algo hoy tan de moda que los más tiquismiquis de esta sociedad no dejan de machacarnos perpetuamente con ello, Sr. Rawandi: la individualización. Quienes nos dedicamos a la enseñanza lo hemos sufrido especialmente.</p>
<p>¿Ha visto Vd. una película titulada “Johnny cogió su fusil”? Es del año 1971, y está basada en un “best seller” de entonces, por lo que ya se presenta evidentemente obsoleta en muchos de sus aspectos, pero aun así sigue siendo sumamente ilustrativa acerca de lo que se puede pasar por la mente de una persona en un estado físico y psíquico tan lamentable que no le permita comunicarse con el mundo exterior. Véala hasta el final. Entonces, ¿le habrá valido o no le habrá valido la pena esa experiencia, Sr. Rawandi? ¿Habrá aprendido algo de ella, que al fin y al cabo es lo importante? ¿Es o no es persona el protagonista? Creo que nos enseña algo muy importante, Sr. Rawandi: la persona está encerrada dentro, encarcelada aun en contra de lo que casi siempre creemos saber incluso de nosotros mismos. También se es persona mientras se pueda ser amado, amar y, sobre todo, aprender. No importa el estado. Lea esos “best sellers” y vea esas películas, en lugar de “El Código da Vinci”. Que me parece que tiene Vd. la cabeza llena de fantasías… mejor dicho, de fantasmadas.</p>
<p>Y suma y sigue. El ser humano es religioso por naturaleza, Sr. Rawandi, circunstancia que se carcajea de lo mucho que a Vd. le repatee. De hecho, somos el único animal que tiene religión: es una característica propia nuestra. No se puede tener religión, si no hay razón. Dicho de otro modo: si la razón puede ser considerada como un sistema matemático, la religión es siempre la recámara  para la obligatoria proposición metamatemática de Gödel. O si, basándonos en la autoridad de gente más sabia que nosotros (y aquí sí le concedo que es una postura escogida por mi parte, pero hay una razón: dígame una forma científica mejor de abordar el tema de la existencia o no existencia de Dios; es decir, tanto la religión en su sentido “tradicional” como el ateísmo), creemos que la matemática es efectiva porque representa el lenguaje subyacente del lenguaje humano y a la vez es la descripción más fiable del Universo, no puede haber solución a ese dilema: está demostrado matemáticamente que nunca la habrá. Lo han dicho personas mucho más inteligentes que todos los que estamos en este foro juntos, incluido el Sr. Sabadell. Quien se crea que la Ciencia lo va a resolver todo alguna vez, que se olvide. Hasta los científicos que presumen de más ateos. Einstein le dijo a Max Born: “usted cree en un Dios que juega a los dados, y yo en la ley y el orden absolutos”. Y el matemático Ian Stewart añadió: “Y, aunque Dios jugara a los dados, ganaría”. Si se fija, ninguno de los tres obliga a la no existencia de Dios, porque no puede. Más bien, al final Dios juega con la banca. Por esto, la religión acompaña obligatoriamente a la razón. De hecho, la religión sí que es definitoria de la persona, porque ésta profesa a aquélla incluso inconscientemente. Por esto, aunque se crea ateo, el que esto no sea una religión sólo es una ilusión de tantas. Vea: entre los “ateos”, unos hacen su dios de una simple botella de alcohol (recuerde el cuento de Stevenson de “El diablillo de la botella”), otros de una persona por la cual mantienen una pasión o de ésta misma (recuerde Calisto, en ”La Celestina”: “Melibeo soy y a Melibea adoro y en Melibea creo y a Melibea amo”), del dinero, de la ciencia, de una ideología política… hay para escoger. Sólo que no le llaman dios: diferente es que, en su alergia a esta palabra, no se den cuenta o no quieran ver que lo es. Pero mantenga una conversación de cierta profundidad con un agudo observador, y éste le dirá qué religión practica Vd., a qué dios adora y hasta cuáles son sus ritos. Incluso, los ateos más pardillos, los peoncillos del ateísmo que no tienen otra cosa en qué pensar para olvidarse de que existe la religión, erigen al propio ateísmo en su causa religiosa. Dígame, si no, por qué necesitan salir en la televisión y poner anuncios en los autobuses, si no es para ganarse las simpatías del público y, como último fin, hacer prosélitos. Precisamente, lo que “huele a cuerno quemado” de los ateos es que no se cansen de acusar de que algún interés tiene que haber detrás del proselitismo por parte de las demás religiones, mientras ellos se dedican a darse autobombo, y a hacer propaganda de su estado de ateos como el mejor de los posibles. ¿No será que cree el ladrón que todos son de su condición? Porque no, detrás de su deseo de anunciarse no tiene que haber ningún interés, Sr. Rawandi. No: mantener a su botella (o salidas de copas, que sería lo mismo), su querido/a, su residencia de Miami, su colección de barbies, el esmalte de su chopper, los modelitos de su chihuahua o ese almacén de dinero envidiado por el tío Gilito no es adorar ni tener interés en sostener a ningún dios, ritos incluidos, Sr. Rawandi.</p>
<p>Y luego, exactamente igual que todos. Los ateos son perfectos, carecen de defectos y culpan a las instituciones y a los credos de las faltas imputables a las personas que los integran. Aun encima, se dedican a criticar, a decir a las religiones lo que tienen que hacer, a sugerirles, cuando no marcarles, la recta pauta de conducta, que es la que ellos dictan, por supuesto, desde su punto de vista inmanente, imparcial. Porque la religión no tiene que creer en un Dios: tiene que creer en ellos, como seres superiores que son para ordenar el Universo. Hacer a su Dios a conveniencia para tenerles contentos a ellos.</p>
<p>Y por fin, cuando se les agotan los argumentos, recurren a lo de siempre: la tenebrosidad medieval, la “cruzada albigense”, la Inquisición, la Leyenda Negra. Uuuuh, qué miedo&#8230; Como si no hubiera matanzas que recordarles en nombre del ateísmo que se estaban cometiendo aun ayer, sin salirnos de pleno siglo XX, Sr. Rawandi, y las que siguen y seguirán. ¿Qué me dice de Stalin, de Hitler, de Mao? No necesito más nombres (que los hay en buen número) porque, en aras de la irreligiosidad,  sólo cualquiera de estos tres es responsable de más muertes en un solo año de su vida que toda la Inquisición europea en su historia al completo. Yo viví un trienio en Georgia; un privilegio, asombroso país y también la tierra de Stalin; y, por boca de los directamente afectados, podría contarle mil historias sobre lo que les ocurría a los eclesiásticos y a la gente sorprendida asistiendo al culto en la época del dictador, cuando la religión estaba prohibida. Pero estos casos no, no son una vergüenza, claro. ¡Menos mal que los ateos no tienen Papa, Sr. Rawandi! ¡Porque vaya papeleta le aguardaría! Por lo visto, el Papa sirve para pedir perdón por los errores que cometieron las personas en nombre de la Iglesia que dirige (como si fuera culpa de esta misma), a quienes se harían cruces si Zapatero tuviera que ir por ahí disculpándose por los dislates que, en nombre del Estado, cometen algunos jueces de esta democracia que lo es sólo en dos tercios (le recuerdo que, por mucho que presumamos de “democracia”, en España todavía hay uno de los tres poderes que permanece tecnocrático-endogámico porque prácticamente se elige a sí mismo sin que el pueblo intervenga directamente, que se supone independiente pero que tiene algún miembro tan notoriamente ligado a la maquinaria de algún partido que hasta ha ejercido públicamente en él participando en los otros poderes; un poder cuyos agentes, de carácter vitalicio y sostenidos con nuestros impuestos obligatorios, cobran bastante más que cualquier cardenal vaticano, a pesar de estar éstos pagados voluntariamente por los fieles; y que todavía todo sería muy bonito si muchos de los cuales dichos formantes de ese poder al que me refiero, encima no tuvieran la geta de ponerse en huelga como si trabajaran en cualquier empresa privada con un patrón rácano al que meter en vereda, burlándose así del resto de los españoles, incluidos tres millones trescientos mil parados de los que un tercio no cobra nada… ¿No es de juzgado de guardia? Pues como el juzgado de guardia son ellos mismos, los demás tenemos que mirarles con cara de bobos y comérnoslos con patatas fritas. Es la Ley del Rodillo. ¡Vaya justicia de la que formarán parte estos pollos! ¡Como para creer en ella…! ¿Ha oído Vd. hablar alguna vez de una huelga de obispos, Sr. Rawandi? Después digamos de los estadounidenses, que sostendrán burradas, como todo el mundo por cierto, pero que nos arrollan en religiosidad y en democracia. Le concedo que hay que fijarse en qué religión se escoge, pero ¿no es casualidad, que asocien precisamente ambas cosas? Sus billetes ponen “Confiamos en Dios” desde ayer, que su historia empezó ayer, y aquí nos reíamos del “por la Gracia de Dios” de Franco, simple formulismo tradicional que nos había llegado en el dinero desde los tiempos de Constantino, si uno se descuida. Los estadounidenses eligen hasta a los jueces. ¿A cuántos de los actuales jueces españoles elegiría Vd.? ¿No será el afán de notoriedad de algunos, un intento de justificarse ante los ciudadanos a la vista en lontananza de las orejas del lobo? Si nuestros teóricos “ateos”, ya que se dicen tales, dedicaran sus esfuerzos a criticar y combatir las situaciones incoherentes de este fatuo y presuntuoso estado laico, en vez de la religión, de la que supuestamente deberían desentenderse y olvidarse por su presunta ausencia de la misma, otro gallo nos cantaría. ¡Ah, no! Esto no conviene, Sr. Rawandi. Lo fetén es desviar la atención hacia temas bizantinos, cuya repercusión nos traiga al pairo: cuando no es la religión, que si la figura del Rey, que si republicanos o monárquicos, que si no sé qué herencias de Franco, que si en la época de los Reyes Católicos, que si no sé de qué polvos qué lodos… Bla, bla, bla…)</p>
<p>Y desengáñese, Sr. Rawandi: crasa y risible necedad es no seguir determinado principio por atender a los asesinatos cometidos en nombre del mismo. Piense Vd. así, y acabará por no hacer nada en esta vida. Busque una causa por la que no se haya matado alguna vez en la Historia, e irá de culo. Los seres humanos han sentido siempre el deseo, el ansia, o hasta si Vd. quiere la necesidad de matarse los unos a los otros; y cualquier razón justa o injusta, buena o mala, ha servido de excusa para ello. Ninguna está libre de pecado: ni política, ni religiosa, ni científica (¿recuerda al Dr. Klein, Sr. Rawandi?), ni siquiera el ateísmo (que no deja de ser una causa religiosa como otra cualquiera). Y, dentro de esta última, llámele equis: quien pague, seguirá siendo aquí el no ateo. Luego, cuando uno se apunta a una causa, hay que seguirla por ella misma y punto. ¿Que es justa en sí misma? Muy bien. ¿Que uno cree que ella misma es injusta? No la coja y combátala, pero no ponga como disculpa que se ha matado en nombre de ella porque ahí la de Vd. tampoco estará libre de pecado.</p>
<p>Es todo así, Sr. Rawandi. Las calificaciones fuertes vienen expuestas por los hechos mismos, por la propia estupidez e inmadurez de ciertas vacas sagradas (fíjese qué ajustada expresión) a las que hoy los medios conceden más importancia de la que merece su cortedad de ideas y falta de principios. No hace falta andar por ahí gritándolas a los cuatro vientos, ni insultando directamente a nadie. Que si es una vergüenza… Que si es un tal y cual…</p>
<p>En fin. Cada quién tiene lo que se merece, y aquí estamos como estamos, cada vez más muertos de hambre y sin trabajo. Por algo será.</p>
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		<title>Por: Rawandi</title>
		<link>http://masabadell.wordpress.com/2008/12/30/%c2%bfsin-celula-de-identidad/#comment-2301</link>
		<dc:creator>Rawandi</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Feb 2009 15:52:25 +0000</pubDate>
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		<description>Sr. Benito, ya van quedando claras algunas cuestiones. Para empezar, estaba usted mintiendo descaradamente, o bien se tragó las patrañas de algún correligionario suyo, cuando afirmó que Eluana no estaba en coma, que su estado no era irreversible y que poseía autoconciencia. Sus tres afirmaciones son falsas. En realidad, Eluana carece de autoconciencia precisamente porque se encuentra en un coma vegetativo irreversible, un estado que se diferencia del coma por muerte cerebral básicamente en que el comatoso vegetativo puede respirar sin ayuda de máquinas. Ambos tipos de coma implican la pérdida definitiva de la autoconciencia. 

El Vaticano y sus secuaces &quot;provida&quot; aplauden a rabiar la política liberticida de Berlusconi en el caso Eluana. Berlusconi y el Vaticano son cómplices en la tortura que están infligiendo a la familia de Eluana. Y también son cómplices en el desprecio a los deseos expresados por la propia Eluana, la cual prefería morir antes que vivir en su actual estado. 

Es persona todo organismo que posea vida autoconsciente, aunque no pertenezca a la especie humana. Tiene razón Manuel Abeledo en su comentario del 18 de enero cuando contrapone los embriones humanos a los simios no humanos. Según los etólogos, los grandes simios (bonobos, chimpancés, gorilas y orangutanes) poseen una autoconciencia elemental y en consecuencia deberíamos reconocerles los derechos básicos a la libertad, a la vida y a la integridad. 

A propósito, ¿sería mucho pedir que contralara usted un poco su colosal verborrea? No se ofenda, pero sea cual sea la materia que usted imparte, compadezco a sus alumnos. 

Un saludo</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Sr. Benito, ya van quedando claras algunas cuestiones. Para empezar, estaba usted mintiendo descaradamente, o bien se tragó las patrañas de algún correligionario suyo, cuando afirmó que Eluana no estaba en coma, que su estado no era irreversible y que poseía autoconciencia. Sus tres afirmaciones son falsas. En realidad, Eluana carece de autoconciencia precisamente porque se encuentra en un coma vegetativo irreversible, un estado que se diferencia del coma por muerte cerebral básicamente en que el comatoso vegetativo puede respirar sin ayuda de máquinas. Ambos tipos de coma implican la pérdida definitiva de la autoconciencia. </p>
<p>El Vaticano y sus secuaces &#8220;provida&#8221; aplauden a rabiar la política liberticida de Berlusconi en el caso Eluana. Berlusconi y el Vaticano son cómplices en la tortura que están infligiendo a la familia de Eluana. Y también son cómplices en el desprecio a los deseos expresados por la propia Eluana, la cual prefería morir antes que vivir en su actual estado. </p>
<p>Es persona todo organismo que posea vida autoconsciente, aunque no pertenezca a la especie humana. Tiene razón Manuel Abeledo en su comentario del 18 de enero cuando contrapone los embriones humanos a los simios no humanos. Según los etólogos, los grandes simios (bonobos, chimpancés, gorilas y orangutanes) poseen una autoconciencia elemental y en consecuencia deberíamos reconocerles los derechos básicos a la libertad, a la vida y a la integridad. </p>
<p>A propósito, ¿sería mucho pedir que contralara usted un poco su colosal verborrea? No se ofenda, pero sea cual sea la materia que usted imparte, compadezco a sus alumnos. </p>
<p>Un saludo</p>
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