Higiene racial

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Estamos en 1925. Ese año Adolf Hitler publicaba su obra más famosa, Mein Kampf. Entre otras cosas, Hitler defendía la llamada eugenesia. Decía:

“Aquellos que sean físicamente y mentalmente enfermos e incapaces no deberían perpetuar sus sufrimientos en los cuerpos de sus hijos. Es un crimen y una desgracia hacer que esta aflicción sea aún peor dejándola pasar a criaturas inocentes por culpa de un anhelo simple y egoísta”.

Cualquiera de ustedes habrá pensado que tal opinión no es extraña viniendo de Hitler. Pero lean ésta:

“Es mejor para todos que en lugar de esperar a ejecutar por un crimen a hijos degenerados o dejarlos morir de hambre por su imbecilidad, la sociedad pudiera prevenir a aquellos que son manifiestamente incapaces de continuar su especie”.

Quien se expresaba de este modo en aquél 1925 no era ningún oscuro seguidor de los ideales del Führer, sino Oliver Wendell Holmes, juez del Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

Los Estados Unidos fue el primer país industrializado en decretar leyes de purificación racial. A finales del siglo XIX en los estados de Michigan y Massachusetts castraban a bastantes enfermos mentales y a chicos que, según decían, exhibieran imperfecciones genéticas como “epilepsia persistente”, “imbecilidad” y “masturbación acompañada de debilidad mental”. Pero claro, la castración pura y dura no era algo que pudiera aceptarse sin un cierto tipo de malestar en la boca del estómago, por lo que pronto los métodos eugenésicos derivaron hacia algo menos aparatoso: la vasectomía en los hombres y la ligadura de trompas en las mujeres.

El 1 de octubre de 1910 empezaba a funcionar en un tranquilo paraje de la costa norte de Long Island (Nueva York), en Cold Spring Harbor, el Departamento de Registros de Eugenesia. Se encontraba junto a un centro de evolución experimental perteneciente a la Carnegie Institution de Washington, y cerca de un laboratorio de biología perteneciente al Brooklyn Institute of Arts and Sciences. La persona a cargo de ambos y responsable de la creación del departamento de eugenesia era Charles B. Davenport, un antiguo catedrático de biología de Harvard, que había convencido a la esposa de un magnate del ferrocarril para que ofreciera su apoyo.

Al año siguiente Davenport publicaba Heredity in Relation to Eugenics, donde señalaba que los italianos tendían a cometer “delitos de violencia personal” y que los judíos mostraban “la mayor proporción de delitos contra la castidad y en conexión con la prostitución, los más ruines de todos los delitos”. Siguiendo este tono, otro de los partidarios de la eugenesia, Madison Grant, escribió en 1916: “Tanto si nos gusta reconocerlo como si no, el resultado de la mezcla de dos razas es a la larga una raza que experimenta una regresión y vuelve al tipo racial más antiguo e inferior. El cruce de un ser humano de raza blanca y otro de raza negra es un negro; el cruce de un ser humano de cualquiera de las tres razas europeas y un judío es un judío”.

El redescubrimiento de las leyes de la genética en 1900 –descubiertas por Mendel 35 años antes– unido al éxito de las ideas de Darwin junto con una antropología y psicología en pañales, llevó a muchos a buscar una base genética en los comportamientos sociales y en la inteligencia. Dicho de manera muy simple, el tonto era tonto, el pobre, pobre y el delincuente, delincuente, porque sus padres lo eran. Gracias a los trabajos provenientes del Departamento de Registros de Eugenesia se demostraba que quien gozaba de una posición cómoda en la sociedad era porque era más inteligente que los demás. Con la ciencia en la mano, muchos llegaron a identificar grupos étnicos enteros como seres inferiores. El ladrón nace, no se hace, como las brujas.

Por culpa de estos trabajos, que reflejaban más las convicciones sociales de entonces que las pruebas científicas, se elaboraron toda una serie de leyes destinadas a cortar por lo sano lo que ellos denominaban la proliferación de gentes física y psíquicamente inferiores. Mejor que detenerlos o encerrarlos en manicomios de por vida era impedir que nacieran. De este modo, 30 estados de los Estados Unidos promulgaron leyes eugenésicas.

Esta fiebre de mejora racial se extendió tanto que en los años 1930 al menos 60.000 personas fueron legalmente esterilizadas. El número correcto nunca se conocerá porque se realizaron muchas intervenciones en cárceles y hospitales de las que jamás se informó.

La obsesión de los legisladores eugenésicos eran los que llamaban imbéciles e idiotas. La ley de Indiana pretendía prevenir «la procreación de criminales convictos, imbéciles y violadores». En California, el estado donde más esterilizaciones se realizaron, bastaba con una nota de un doctor para esterilizar a «cualquier idiota» al igual que a cualquier preso que tuviera «un comportamiento sexual o moral degenerado». En Iowa la ley iba dirigida hacia «aquellos que podría dar a luz niños con tendencia a enfermar, a la deformidad, al crimen, a la locura, a la debilidad mental, a la idioticia, a la imbecilidad, a la epilepsia o al alcoholismo».

Eso sí, ninguno juzgó como inferior a su propio grupo étnico.

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7 comentarios en “Higiene racial”

  1. El Judas. Says:

    .

    Creo que en el mismo documental que hablaban de este tema se comentaba el gran apoyo y popularidad que tenía Hitler entre los estadounidenses antes de que estos entraran en la segunda guerra mundial y la propaganda acabara con ello.

    Mi cuñado suele recordar una película, no se cual, en la que alguien plantea el hecho de que para tener un arma o conducir un auto te exijan una preparación y un carnet, mientras que para tener hijos, cosa mucho más importante y de gran responsabilidad, nadie te exige nada. Cualquier irresponsable puede tener hijos, y de hecho creo que los irresponsables tienden a tener más hijos.

    Un carnet o un permiso oficial para tener hijos suena tan fascista como la esterilización forzosa, pero a mi, que me declararía antifascista sin pensarlo, me ha dado mucho que pensar durante años sobre los padres irresponsables, y sobre el fascista que hay en mi.

    .

  2. Carmen Says:

    Hola a todos,

    Me cuesta tanto comprender ciertas cosas… no entiendo cómo se puede tratar de ese modo a otros seres humanos, especialmente a los más débiles, frágiles, indefensos… precisamente lo q despiertan no es rechazo, sino todo lo contrario, un instinto de protección y de ayuda y consideración especiales… no sé si quienes actúan de tan deplorable y hasta delictiva forma, lo hacen guiados por sus genes, su cultura, su familia, su educación, su religión, su sociedad o lo q sea, o seguramente por una combinación de todo ello, pero lo q sí sé es q es inadmisible, injustificable y condenable… no hay seres humanos de 1ª, de 2ª, de 3ª o de 4ª, etc, categoría… no hay hijos de un Dios menor, aunque yo diría hijos olvidados de Dios y del mundo… todas las personas tienen derecho a ser tratados como lo q son, seres humanos, ser tratados con dignidad, independientemente de su raza, su sexo, su coeficiente intelectual, su salud, su posición social, su economía, su cultura o religión, etc… las diferencias nunca deben implicar desigualdades… una persona enferma, pobre o torpe sigue siendo una persona, y a quien debería perseguir la Ley es a quien establece esas diferencias clasistas, racistas y profundamente crueles e injustas (además de falsas, injuriantes y perversas), no a las víctimas q las padecen y las sufren muchas veces en silencio y soledad, en una situación de desamparo y abandono q deberían avergonzarnos a todos como especie… así q en lugar de limpieza racial, yo apuesto por una limpieza de conciencia, de valores y sentimientos, de principios… y los “todopoderosos”, prepotentes y soberbios occidentales, q se creen tan ejemplares y perfectos (si son blancos, hombres y de status elevado todavía mejor), podría decir q dejan mucho q desear a este nivel, pero seré generosa y diré q tienen mucho q aprender en este sentido, mucho q aprender también de ésos q consideran “inferiores” y/o “desfavorecidos” q podrían darnos grandes lecciones de vida y de Humanidad… y por supuesto, me incluyo en este crítica, pq aunque concienciada y sensibilizada con el mundo q me rodea, yo también formo parte de este egoísta e injusto sistema capitalista salvaje y opresor, donde las leyes de mercado han sustituido a los valores universales, un sistema q sigue practicando un colonialismo encubierto, y una invasión oficializada de otros pueblos… y EEUU, q hace muchas cosas muy bien, también es experto en hacer muchas cosas muy mal, exportarlas y abanderarlas, y erguirse como líder mundial de corrientes peligrosas y totalmente equivocadas, muy cuestionables, por no decir algo peor… pero cada día me revelo y me atraganto más, cada día me siento más lejos de los “superiores” y más cerca de los “inferiores”, pq ellos poseen y conservan algo q nosotros perdemos cada vez más a pasos agigantados, algo q necesito y echo de menos en la sociedad y en el mundo inmediato q me rodea, ese algo q nos hace más humanos q ninguna otra cosa…

    Judas, tu comentario (especialmente su final) y este post, me han traído a la memoria uno de los capítulos que más me gustó de “La rueda de la vida”, de Elisabeth Kübler-Ross. En él, Elisabeth visita un campo de concentración nazi y describe el horror de aquel lugar. Le impactó especialmente un vagón lleno de ropa de niño, zapatitos de bebé y juguetes. Le resultaba inconcebible que los humanos pudiesen actuar tan cruelmente contra otros seres humanos.

    Entonces, una chica que consiguió escapar de uno de los campos de concentración le dijo: “Tú también serías capaz de hacer eso. Si hubieras sido criada en la Alemania nazi, fácilmente podrías haberte convertido en el tipo de persona capaz de hacer eso. Hay un Hitler en todos nosotros.”

    Esta chica, que fue testigo de la muerte de todos sus familiares en la cámara de gas, de experimentos médicos y violaciones, decidió no sembrar más odio una vez fue liberada. “Si dedicara mi vida a sembrar las semillas del odio, no me diferenciaría en nada de Hitler”… “La única manera de encontrar la paz es dejar que el pasado sea el pasado. Si yo logro que una sola persona cambie los sentimientos de odio y venganza por los de amor y compasión, entonces he sido digna de sobrevivir.”

    Una gran lección de amor y esperanza… una gran lección de vida…

    Un saludo.

  3. lola fuentes Says:

    Me ha gustado mucho el artículo, y al mismo nivel la intervención de Carmen. Un beso sirena.

  4. Carmen Says:

    Gracias Lola, por acompañar a esta sirena en su travesía y en su mar… ;-)

    Ya q este post habla de higiene y de las barbaridades q se comenten en nuestro mundo, os dejo aquí dos campañas en las q podéis participar sólo con vuestra firma… a ver si entre todos podemos lograr un mundo más “higiénico”, donde todos podamos vivir y respirar mejor… pero no excluyendo ni exterminando, sino cooperando y ayudando… :

    ” Este mes de octubre se presentará ante la Asamblea General de Naciones Unidas una resolución que propone la suspensión de todas las ejecuciones en el mundo. De aprobarse, se lograría algo hasta ahora jamás conseguido y supondría un paso importantísimo en favor de la abolición de la pena de muerte.Para conseguirlo, distintas organizaciones están llevando a cabo actuaciones de presión e información. ¿Quieres sumarte? Puedes firmar aquí: ”

    http://www.worldcoalition.org/petitions/index.php?petition=3&sel_

    ——————————————————————————-

    ” Infancia Solidaria pone en marcha una campaña de recogida de firmas por la construcción de un hospital pediátrico gratuito en cada País en Vías de Desarrollo del mundo, ya que el cuarto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio aprobados por la ONU para el periodo 1990-2015 se propone conseguir reducir en el mundo, en dos terceras partes, la mortalidad de los niños menores de 5 años. Por los niños enfermos más desfavorecidos del mundo y con el ánimo de salvar sus vidas y curar sus enfermedades firmas on line aquí: ”

    http://www.firmasonline.com/1Firmas/camp1.asp?C=873

    Gracias.

    Saludos.

  5. lola fuentes Says:

    El artículo está muy bien matizado, “industralización”, porque antes de que Estados Unidos lo fuera, en España se instauró la “Limpieza de sangre”.

  6. henry Says:

    en varias ocaciones me he sentido como el devil y tambien me he visto como aquel pero una purificacion deslimitada creo que es una gran opcion acertada de oportunidad porque yo veo que aca hay algo que defender y bromatizarlo la raza quechua es la mejor de america asi que por ello hay salir en busca de america

  7. YO Says:

    Henry, que al pedo que hablás. Y “devil” va con “b”: débil.


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